El ministro chileno de Hacienda, Felipe Larraín, admitió hoy que de empeorar la situación de la economía mundial, "será complejo" para su país cumplir las metas previstas para este año y el próximo.

El cumplimiento de las metas "será complejo en caso de empeorar la situación económica mundial", precisó Larraín al presentar ante el Congreso el estado de la Hacienda pública, que marca el inicio de la tramitación legislativa del proyecto de presupuesto para el próximo año.

"Es indudable que en una situación externa más compleja de la que vemos hoy, se hace más difícil cumplir esa proyección", dijo ante la Comisión mixta de Presupuestos, en alusión a la meta de crecimiento económico del 5,0 por ciento para el 2012 que se ha fijado el gobierno.

"Si la situación externa se deteriora, crecer al 5,0 % se transforma en un desafío más exigente que crecer bajo las condiciones de un análisis base que uno podría decir hoy día", remarcó.

Con esos matices, Larraín dijo que se mantiene una proyección de crecimiento del 6,5 % para este año y del 5,0 % para el 2012.

"La proyección 2011 está en torno al 6,5% y para el 2012 nosotros trabajamos con una proyección de 5%", precisó.

La previsión del 2012 "está dentro del rango de proyecciones que hoy día entrega el mercado", explicó, aunque admitió que "está más allá del punto de equilibrio", sobre la base de proyecciones de expertos privados, cuyos pronósticos se sitúan algo por debajo del 5,0 %.

El proyecto de Presupuesto del gobierno para el 2012 considera un precio del cobre, el principal producto chileno, de 3,70 dólares por libra, aunque en la actualidad, tras un desplome causado en las últimas semanas por la incertidumbre internacional, el valor del principal producto chileno bordea los 3,07 dólares por libra.

Otros supuestos del proyecto con un aumento del 5,5 % de la demanda interna, una inflación del 2,9 % un tipo de cambio de 472 pesos y un precio efectivo del molibdeno de 17,70 dólares por libra.

El gasto fiscal previsto en el proyecto asciende a 60.000 millones de dólares, un 5,0 por ciento más que en 2011.

"Este no es un presupuesto de crisis, es un presupuesto para condiciones de desaceleración de la economía mundial, pero no de crisis mundial", subrayó el ministro Larraín.

Reiteró además que Chile "está muy bien preparado para una situación compleja afuera, pero definitivamente no somos ni inmunes, ni estamos blindados ante una situación que puede volverse mucho más compleja".

Coincidió con lo que planteó el lunes el presidente Sebastián Piñera, en el sentido que la crisis "ya se está reflejando en un parámetro clave para la economía chilena, como es el precio del cobre, que ayer cerró en 3,08 dólares por libra (hoy en 3,07), con una caída de más de un dólar en un período bastante breve".

Larraín aseguró estar "optimista respecto del mediano y largo plazo", pero, matizó, "en el corto plazo indudablemente los mercados están influidos por la situación del ciclo económico, de los probables problemas que vienen en las economías desarrolladas y su posible efecto en desacelerar las economías en desarrollo y en particular a China, que es la que compra más de un cuarto del cobre que se negocia en el mundo".