Un intendente policial que estuvo retenido por las FARC durante tres años (1998-2001) fue asesinado a tiros por desconocidos que entraron a su residencia en el suroeste del país, confirmaron las autoridades el martes.

El intendente Alejandro Cañón Mera, de 38 años, fue atacado el lunes por dos hombres que llegaron en moto a su casa en la ciudad de Cali.

Cañón, que llevaba 17 años en la Policía, estaba trabajando en el grupo de investigaciones de robo de autos y entre las hipótesis del crimen está alguna venganza de algunas de esas bandas de ladrones de autos, explicó por teléfono a la AP el coronel Wilson Barón, subcomandante de la Policía Metropolitana de Cali, capital del departamento de Valle del Cauca, a unos 300 kilómetros al suroeste de Bogotá.

"Son hipótesis preliminares y estamos trabajando. Ya tenemos un retrato hablado y esperamos solucionar rápidamente esta investigación", advirtió.

El oficial dijo que están ofreciendo una recompensa de 50 millones de pesos (26.300 dólares) por datos que lleven a la captura de los responsables del asesinato.

Cañón había caído en poder de las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en un ataque de los guerrilleros en noviembre de 1998 al puesto policial de la localidad de Mitú, en el departamento de Vaupés y a unos 570 kilómetros al sureste de Bogotá. Junto a otros grupo de policías de bajo rango, Cañón fue liberado por las FARC en 2001.

"Esto es insólito", dijo Elizabeth Cañón Mera, hermana del policía asesinado.

"Es lo que decimos nosotros, no murió cuando él estaba en cautiverio retenido por las FARC, para que venga un sicario y lo mate en la entrada de su casa", agregó Cañón Mera, la segunda de los tres hermanos del intendente, que era el mayor.

De acuerdo con la hermana, el intendente, casado y con dos hijas de ocho y seis años, no tenía amenazas.

El intendente es el segundo uniformado que luego de haber estado en poder de la guerrilla es asesinado.

William Domínguez, de 25 y un soldado en retiro del Ejército, murió baleado y apuñalado el 2 de septiembre en una barriada de Bogotá.

Domínguez fue retenido por las FARC el 20 de enero de 2007 tras combates sostenidos por el Ejército contra esta guerrilla en una zona rural del departamento de Caquetá, al suroeste de Bogotá.

El 1 de febrero de 2009 Domínguez fue liberado junto a otros tres policías luego de gestiones de la ex senadora Piedad Córdoba.

El soldado, que tras su liberación pasó a retiro, se hizo conocido en el país porque el día de su liberación interpretó ante el entonces presidente Alvaro Uribe (2002-2010) una canción que compuso sobre su secuestro.

Hasta el momento no hay ninguna captura por la muerte de Domínguez y las autoridades sospechan que se trató de un asesinato a manos de la delincuencia común.