Carlos Tevez, envuelto en uno de los peores momentos de su carrera, llegó el martes a Argentina y apenas esbozó una sonrisa, y poco después aterrizó Lionel Messi quien le deseó mucha suerte a su compatriota que está en conflicto con su club Manchester City.

Ambos jugadores estuvieron a punto de encontrarse en el aeropuerto. Pero no se vieron allí y tampoco se verán en la selección de Argentina ya que Tevez no fue convocado para el inicio de las eliminatorias mundialistas.

Mientras Tevez llegó para descansar, el astro del Barcelona lo hizo para sumarse al plantel Albiceleste que recibirá el viernes a Chile en la inauguración de las eliminatorias.

Tevez purga una suspensión de dos semanas por supuestamente negarse a entrar como suplente en un partido por la Liga de Campeones y su relación con el Man City está muy tirante.

Conocido como el "jugador del pueblo" por el afecto que despierta en sus compatriotas, Tevez desembarcó con una de sus hijas en sus brazos y apenas sonrió cuando fue recibido por la prensa argentina. Luego se fue sin hacer declaraciones.

Messi, compañero de ataque de Tevez en los mundiales de Alemania 2006, Sudáfrica 2010 y en la reciente Copa América, dijo que le deseaba "lo mejor a Carlitos".

"Espero que él tenga lo que él quiera y que se sienta bien", agregó Messi en el aeropuerto.

Tevez, además de la suspensión, podría ser multado en 775.000 dólares, según medios ingleses.