Afganistán realizó el martes un acuerdo de alianza estratégica con la India — el primero de su tipo — reconociendo a un aliado regional que había mayormente soslayado durante la década de gestiones internacionales encabezadas por Estados Unidos para desalojar a los terroristas del territorio afgano.

Aunque el pacto estaba previsto, el momento de su anunció dio lugar a conjeturas sobre el cambio en el posicionamiento regional después que el presidente afgano Hamid Karzai criticara a Pakistán por no actuar contra los insuergentes del Talibán acampados en sus zonas divisorias.

Tras reunirse el martes, Karzai y el primer ministro indio Manmohan Singh hablaron de la necesidad de una paz y prosperidad regional, indicando que sus países ven un futuro compartido libre de extremismo y violencia.

"Afganistán reconoce el peligro que encara esta región a través del terrorismo y el radicalismo que ha sido utilizado como instrumento de una política contra los civiles, contra ciudadanos inocentes de nuestros países", dijo Karzai a los periodistas.

Empero, resaltó además la necesidad de una amplia cooperación regional, indicando que su país "aspira a una vida libre de violencia, y buscaremos la cooperación y el entendimiento de todos los miembros de la región, incluyendo nuestros otros vecinos".

Singh resaltó los lazos históricos y culturales de ambos países y agregó que ambos líderes analizaron extensamente el problema del terrorismo. "El pueblo de Afganistán ya ha sufrido lo suficiente. se merece vivir en paz y decidir por su cuenta el futuro, sin interferencias externas, coacción e intimidación", dijo Singh.

La alianza estratégica — "basada en el entendimiento mutuo y confianza a largo plazo — abarca zonas de interés común como el comercio, la expansión económica, enseñanza, seguridad y política.

Ambas partes firmaron además acuerdos para fomentar la cooperación en la minería, gas y petróleo.