Los precios de las acciones cayeron el lunes en la Bolsa de Valores de Nueva York debido a un nuevo revés en la crisis financiera de Europa.

El índice S&P 500, el referente para la mayoría de los fondos de inversión en Estados Unidos, se desplomó hasta su nivel más bajo del año y quedó a punto de caer en un "mercado bajista".

El S&P ha perdido 19,4% desde que tuvo su máxima posición del año, el 29 de abril. Una reducción de 20% significaría el comienzo de un mercado deprimido, y el fin del "mercado alcista" que empezó en marzo del 2009. El indicador ha ganado 76% desde entonces, incluyendo dividendos.

El nerviosismo creado por la posibilidad de que Grecia se acerque a una cesación de pagos de deuda eclipsó los reportes positivos sobre manufactura en Estados Unidos.

El Dow Jones cayó 258,08 puntos (2,4 para ubicarse en 10.655,30 mientras el S&P 500 bajó 32,19 unidades (2,9%) para quedar en 1.099,23. Este cierre es menor a su peor nivel del año que registró el 8 de agosto cuando descendió a los 1.119 puntos.

Los parámetros de los títulos de empresas menores bajaron incluso más que el Dow y el S&P. El tecnológico Nasdaq cayó 79,57 (3,3) a 2.335,83. El índice Russell 2000 de compañías pequeñas se desplomó 5,4% a 609,49.

Nueve acciones descendieron por cada una que subió en la Bolsa de Valores de Nueva York. El volumen de transacciones fue alto, con 5.800 millones de títulos.

Las acciones estadounidenses abrieron en baja, siguiendo la tendencia de los mercados europeos, luego de que Grecia anunciara que no cumplirá con las metas de reducción de déficit fijadas como condición para recibir el paquete de rescate financiero. Los índices de Alemania, Francia y España se redujeron en un 2%.

Logró recuperarse luego que la institución Institute of Supply Management reportara que la actividad manufacturera fue mejor a lo esperado en septiembre. Fue la primera vez que esa medida subía, tras dos meses de caídas. Las exportaciones, la producción y la contratación en fábricas subieron todos en ese mes.

"El mercado sigue afectado por lo que ocurre en Europa, y eso superará a todo lo demás", declaró Quincy Krosby, estratega de mercado de Prudential Financial. "Las cifras (sobre el paquete de rescate a Grecia) no cuadraban el año pasado, y no cuadran hoy tampoco, y el mercado lo sabe y sólo falta que los europeos se den cuenta de eso".

Las inquietudes sobre los problemas de deuda de Europa impulsaron a la moneda estadounidense a ganar 1,1% contra el euro, que finalizó en 1,3240 dólares, su menor valor desde mediados de enero.

También surgieron otros indicadores de que la economía estadounidense no está tan mal como se piensa. Las inversiones en construcciones de viviendas, edificios de oficinas y otros proyectos aumentó en agosto tras un fuerte declive en julio, reportó el Departamento de Comercio. Los gastos para construcción aumentaron a una tasa anual ajustada de 799.100 millones de dólares, un aumento de 4,8% con respecto a marzo, cuando tocó un fondo que no veía en 11 años.

El rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense disminuyó. El rédito del papel con vencimiento en 10 años bajó de 1,91% a 1,78%.

El petróleo comenzó a la baja el último trimestre del año.

El crudo de referencia retrocedió 1,59 dólares y cerró en 77,61 dólares el barril en Nueva York por primera vez desde septiembre del 2010. En Londres, el crudo Brent descendió 1,05 dólares a 101,71 dólares por barril.

En las bolsas de Europa, el índice británico FTSE 100 bajó 1% a 5.075,50 unidades mientras el alemán DAX sucumbió en 2,3% a 5.376,70. El indicador CAC-40 de Francia descendió 1,9% a 2.926.83.

Las pérdidas en Europa fueron precedidas por desplomes en Asia. El índice Hang Seng de Hong Kong se hundió 4,4% a 16.822,15 enteros. El Nikkei de Japón disminuyó 1,8% a 8.545,48.