Unos trescientos de palestinos con ciudadanía israelí protestaron esta mañana en la Galilea (norte de Israel) por el ataque de varios desconocidos contra una mezquita, a la que prendieron fuego de madrugada.

"Hemos elevado el nivel de alerta en el norte, para evitar que haya problemas en la zona. Esta mañana se registraron disturbios entre el pueblo (árabe) de Tuba y la localidad de Rosh Pina, en las que los manifestantes tiraron piedras a agentes de Policía y quemaron neumáticos", declaró a Efe el portavoz del la Policía israelí, Miki Rosenfeld.

El portavoz explicó que los disturbios siguieron a "daños causados en la madrugada a una mezquita, en la que entró un grupo de sospechosos que prendió fuego a las alfombras" y escribieron pintadas en sus paredes.

La Policía negocia con los líderes locales árabes para tratar de calmar la situación y ha iniciado una investigación para aclarar las circunstancias del ataque contra la mezquita aunque, por el momento, no ha practicado ninguna detención.

Las fuerzas de seguridad utilizaron gases lacrimógenos y granadas de estruendo para dispersar a los manifestantes, indignados por el ataque al centro de culto, sobre cuyos muros aparecieron pintadas esta mañana las frases "venganza" y "Etiqueta de precio".

La estrategia conocida con ese nombre hace referencia a las agresiones que llevan a cabo grupos de colonos judíos en Cisjordania para vengarse, atacando propiedades palestinas, de incidentes violentos contra judíos o desmantelamientos forzosos de asentamientos por el Ejército israelí.