La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, afirmó hoy en Bruselas que unos ajustes fiscales drásticos sólo sirven para "profundizar" en el estancamiento de la economía, la pérdida de oportunidades y el paro.

La mandataria brasileña se reunió en la capital belga con el primer ministro de Bélgica, Yves Leterme, antes de participar en una cena de trabajo que marcará el inicio de la quinta cumbre entre la Unión Europea (UE) y Brasil.

Rousseff rememoró las dificultades económicas que vivió Brasil durante los años ochenta y noventa, con "pérdidas bastante significativas" en diferentes áreas.

Desde su punto de vista, es importante que los países "tengan en cuenta a la población durante este periodo de crisis, que sufran lo menos posible, sobre todo por lo que se refiere al desempleo" y otras las consecuencias de la crisis.

Asimismo, la presidenta brasileña aseguró que su país hará "todo lo necesario" para disminuir el impacto de la crisis en su economía interna.

La situación económica del país suramericano y de la UE, con el rescate financiero para que Grecia logre evitar la quiebra, formará parte de las discusiones que Rousseff mantendrá a partir de esta noche con el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, y de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso.

El comisario europeo para Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, admitió hoy que Grecia probablemente no cumplirá los objetivos de déficit fijados.

Está pendiente todavía el accedo de Atenas a los 8.000 millones de euros del sexto tramo del rescate que están dispuestos a ofrecer la Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Central Europeo (BCE).

Según fuentes comunitarias, no está previsto que durante la cumbre UE-Brasil, que se prolongará hasta mañana martes, se concrete ningún acuerdo sobre una posible ayuda de las cuatro principales economías emergentes del mundo para asistir a Europa en esta situación.

Este mes, autoridades de Brasil, Rusia, India y China (conocidos como "BRIC"), se reunieron en Washington para evaluar posibles ayudas a los países europeos afectados por la crisis financiera.

Sí que está previsto que Rousseff aborde con la cúpula de la UE qué papel puede tener el G20 (los países más industrializados y emergentes) en sus próximas reuniones para ayudar a encauzar la economía europea y global.