Dinamarca deberá hacer sacrificios para superar la recesión económica que la afectó de súbito este año tras un largo periodo de prosperidad, anunció el lunes la nueva primera ministra durante la presentación de su gobierno de coalición, formado luego de dos semanas de negociaciones difíciles.

La primera premier mujer del país, Helle Thorning-Schmidt, quien encabeza una alianza que incluye a ex comunistas y liberales proempresariales, ha tenido dificultades para elaborar un programa económico. La previsión del crecimiento económico de Dinamarca para 2011 fue modificada a la baja — a 1,3% — del 1,9% original.

Adicionalmente, el envejecimiento de la fuerza laboral danesa aumenta la carga sobre el presupuesto, cuyo déficit alcanzará, según los pronósticos, el 3,8% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2011 y 4,6% en 2012, en contraste con el superávit que tuvo durante varios años.

Según autoridades enteradas de las negociaciones, no identificadas por la prensa danesa, el plan de Thorning-Schmidt para elevar los impuestos a los ricos y los bancos fue desechado al parecer debido a la oposición vehemente de los social-liberales, de tendencia empresarial.

También de acuerdo con la prensa, la coalición ha acordado estimular la economía de Dinamarca mediante inversiones públicas por 10.000 millones de coronas (1.800 millones de dólares).

"La plataforma del gobierno mostrará la salida de la crisis", expresó Helle Thorning-Schmidt durante la presentación de la nueva alianza de tres partidos, incluidos los ex comunistas y los liberales proempresariales.

"No podremos salir de la crisis si no cooperan todos y si no adoptamos decisiones desagradables", afirmó la primera ministra. El gobierno tiene previsto presentar el lunes en conferencia de prensa el programa de la coalición.