Uno de los patrocinadores de la controversial ley de inmigración de Alabama le dijo a granjeros furiosos que no quiere cambiar la forma en que está redactada la legislación.

El senador estatal republicano Scott Beason se reunió el lunes con unos 50 granjeros, trabajadores y corredores en una empacadora de tomates en Chandler Mountain.

Los granjeros se quejaron de que la ley les ha hecho perder empleados y que ahora no pueden encontrar a nadie que recoja la cosecha. El granjero Chad Smith dijo que su familia tiene tomates pudriéndose en los campos y pudiera perder hasta 200.000 dólares.

También el lunes, abogados del estado le pidieron a una jueza federal que no suspenda la implementación de la ley durante una apelación. Los oponentes han apelado la decisión de la jueza Sharon Blackburn de dejar que porciones de la ley entren en vigencia.