El arte de Los Angeles es bastante parecido a la propia ciudad: es diverso, diseminado por todas partes y no siempre del gusto de todos.

A pesar de sus antecedentes, la metrópolis no ha recibido el lugar que le corresponde en el sutil mundo de la crítica del arte: nutrió la grandeza de Ed Ruscha y Joe Goode; fue escenario de la primera exhibición de Andy Warhol que eclipsó a Nueva York, y sus congestionamientos de tráfico impulsaron al movimiento grafitero con obras de Chaz Bojórquez en los pasos elevados de las autpistas.

Más o menos la frase típica es que las palmeras, las estrellas cinematográficas y el clima perfecto están en Los Angeles y los verdaderos artistas están en Nueva York.

La megamuestra "Pacific Standard Time: Art in L.A.: 1945 to 1980" (Hora Stándar del Pacífico: Arte en Los Angeles: 1945 a 1980), inaugurada en octubre, trata de cambiar esa noción.

Esta exposición de gran envergadura tendrá como escenarios 68 museos y más de 70 galerías para honrar a todos los creadores notables contemporáneos que hayan hecho algún aporte artístico relacionado con Los Angeles.

La exposición, emprendida hace una década, no sólo se circunscribe a instituciones en todo Los Angeles, se ha extendido a San Diego y Santa Bárbara, y estará vigente hasta 2012.

La muestra, con 130 exhibiciones y numerosos catálogos, da realce a una variedad ecléctica enorme de movimientos y culturas, como arte feminista, arte chicano, arte afroestadounidense y arte asiaticoestadounidense, cuyas formas que van desde el cubismo a la luz abierta, el expresionismo abstracto y el realismo.

Se incluye arquitectura y cinematografía, pero también alfarería y diseño de muebles.

"¿Que si alguna vez ha habido algo similar a esta escala? No que yo sepa. Sin duda no en Estados Unidos", dijo Andrew Perchuk, subdirector del Instituto de Investigación Getty, que coorganizó la Pacific Standard Time con La Fundación Getty. Esta última contribuyó con una financiación de 10 millones de dólares para la muestra.

La exhibición gigante surgió de un intento sencillo para documentar las expresiones de los artistas e instituciones de Los Angeles después de la Segunda Guerra Mundial. Entre las instituciones figuró la Galería Ferus, el modesto escenario del distrito de Hollywood donde Warhol efectuó su primera exposición.

Sin embargo, cuando se hizo evidente en el estudio académico que se efectuaba la existencia de un caudal de materiales creativos en una gran parte de museos y galerías se decidió abrir los resultados al público amante del arte.

A partir de ahí se optó por la realización de muestras de gran envergadura con obras de cientos de artistas.

"(Pacific Standard Time) contiene proyectos que todas estas instituciones querían llevar a cabo, a veces durante años, sin tener los recursos o a veces siquiera el tiempo para hacerlo", dijo Perchuk en referencia a la evolución que ha tenido esta magna muestra.

Varios programas documentan el movimiento del arte chicano, que incluye pinturas de Magú Luján, Carlos Almaraz, Frank Romero y Beto de la Rocha.

Estos creadores recibieron el sobrenombre de "Los Four" (Los cuatro) y se les reconoce el mérito de haber popularizado su expresión artística colorida con una exposición que fue precursora en la década de 1970 en la Universidad de California, en Irvine.

En una exposición en el Museo Laguna Art se examina el papel de la universidad en el movimiento Luz y Espacio, que también alcanzó prominencia en la década de 1970.

Fue un periodo esencial obviado en gran parte, dijo la curadora de Laguna, Grace Kook-Anderson. En este periodo surgió Chris Burden, cuyo montaje asombroso de "Urban Light" (Alumbrado urbano), es lo primero que encuentran los visitantes del Museo de Arte del condado de Los Angeles. "Urban Light" es un laberinto de lámparas antiguas de alumbrado que fueron restauradas y tienen belleza.

Aunque continúa siendo estudiante en Irvine, Burden también es el creador de "Shoot" (Disparo), un performance artístico controversial en el que le filman mientras un amigo le dispara en el brazo con un rifle calibre 22.

Otras exposiciones destacan las aportaciones de artistas afroestadounidenses, incluidas aquellas obras inspiradas en los disturbios de Watts ocurridos en 1965 y en los que murieron numerosas personas.

También están en la muestra las obras de creadoreas feministas como Judy Chicago, quien nació en Chicago pero se mudó a Los Angeles cuando era adolescente, al igual que la obra maestra Watts Towers (Torres Watt) del artista folclórico Simon Rodia.

Los organizadores promueven la megamuestra con casi 1.000 banderas colgadas de postes en las calles, anuncios que envuelven por completo a los autobuses y videos en internet. En uno de los videos, Ruscha diserta sobre arte con Anthony Kiedis, vocalista de la banda de rock Red Hot Chili Peppers, mientras ambos recorren las calles de Los Angeles.

En lo que resta del año, el arquitecto Frank Gehry conversará sobre arte moderno con algunos de aquellos que él afirma inspiraron su trabajo, como Tony Berland, Billy Al Bengston y Ed Moses.

"Uno de los objetivos es que la gente venga con regularidad a Los Angeles, a fin de que sea un lugar para deleitarse con artes visuales", dijo Perchuk, del Instituto de Investigacion Getty. "(Que vengan) las personas que no son profesionales sino simples amantes del arte".

Bueno, está pendiente de que esto suceda.

Una persona que tiene sus dudas es Laddie John Dill, uno de los artistas principales en el movimiento Luz y Espacio en Irvine y cuyas obras son exhibidas en seis lugares dentro de la megamuestra Pacific Standard Time.

Dijo que un amigo solía decirle que Los Angeles es el mejor lugar para trabajar de un artista porque el alquiler es relativamente barato y el clima permite tener un estudio grande sin que se tenga que saldar recibos altos por la calefacción.

"Pero desde mi punto de vista, Nueva York todavía es la plataforma o la vitrina para el arte contemporáneo", dijo el creador plástico. Nueva York tiene los museos más conocidos, más coleccionistas de alta sociedad y críticos de más reputación.

"Se puede tomar un taxi en Nueva York y el conductor tiene interés por el arte", dijo. "Aquí, 99% de la población no tiene interés por el arte contemporáneo", apuntó.

Claudia Bohn-Spector, curadora de la muestra "Speaking in Tongues: The Art of Wallace Berman and Robert Heinecken", en el Centro de Artes Armobry de Pasadena, discrepa de Laddie John Dill.

La megamuestra abarca tanto que es inevitable que tenga una repercusión positiva, no sólo en los artistas sino en los mecenas en todo el mundo, y en otras personas también, agregó.

"Pensemos en las personas ajenas al mundo del arte, como enfermeras y maestros. La muestra también repercutirá en ellos", dijo.

"(La megamuestra) atrae la atención a un movimiento importante en la historia del arte en Los Angeles y contribuye de manera importante a la pretensión de la ciudad de convertirse en un centro de arte muy importante, para que no sólo sea Nueva York".