La esposa del prófugo estadounidense George Wright, detenido recientemente en Portugal, dijo que su esposo le dijo que había escapado de una cárcel en Estados Unidos, pero que nunca le reveló que había sido declarado culpable de asesinato ni acusado de un secuestro aéreo.

Maria do Rosario Valente dijo que se sorprendió enterarse del pasado de su esposo luego que éste fue detenido en Portugal la semana pasada tras 41 años a la fuga. Dijo que ella pensaba que el relato de su esposo de que había escapado de prisión "era sólo una fanfarronada".

"Ahora me he enterado del resto", le dijo Valente a la televisora portuguesa TVI en una entrevista transmitida el domingo.

Estados Unidos está tratando de conseguir la extradición de Wright para que cumpla los 15 años restantes de su sentencia a 30 años por un asesinato en 1962 en Nueva Jersey. El FBI dice que Wrtight fue miembro además de un grupo del Ejército de Liberación Negra que secuestró un avión estadounidense y lo desvió a Argelia en 1972.

El abogado de Wright dice que el estadounidense va a reclamar una nueva identidad para impedir la extradición. El abogado, Manuel Luis Ferreira, le dijo a la AP que Wright se había convertido en un ciudadano portugués llamado Jose Luis Jorge dos Santos en 1991 tras casarse con Valente.

La nueva identidad de Wright le fue conferida por el gobierno de Guinea-Bissau cuando le otorgó asilo político en la década de 1980 y que eso lo aceptó por Portugal, dijo Ferreira. En aquel entonces, Guinea-Bussau era un estado marxista unipartidista que veía favorablemente a grupos como el Ejército de Liberación Negra.

Eso pudiera pesar considerablemente en el pedido estadounidense de extradición de Wright. Ciudadanos portugueses convictos en otro país pueden servir sus sentencias en Portugal si tienen familiares allí.

Wright escapó de la prisión estatal de Bayside en Leesburg, Nueva Jersey, el 19 de agosto de 1970 después de cumplir más de siete años de su sentencia por el asesinato de un hombre durante el robo a una gasolinera en 1962.

Fue capturado el lunes en un pueblo cerca de Lisboa después que las autoridades confirmaron su identidad. Hasta su arresto, pasó 41 años en libertad, incluso décadas con su familia portuguesa en un poblado junto al mar.