El robo fue el móvil del asesinato de dos periodistas mexicanas hace poco más de un mes en la ciudad de México, afirmó la Procuraduría de Justicia de la capital.

El procurador capitalino Miguel Angel Mancera informó la noche del lunes que dos hombres detenidos confesaron su participación en los asesinatos de las periodistas Ana María Marcela Yarce Viveros y Rocío González Trápaga, para despojarlas de un millón de pesos (unos 71.800 dólares) en efectivo.

El funcionario dijo que aún se busca a un tercer implicado en el crimen.

Los cuerpos de las periodistas fueron localizados desnudos y atados el 1 de septiembre en un parque del oriente de la ciudad de México.

Yarce era fundadora y responsable de relaciones públicas de la revista política Contralínea, mientras que González era una colega colaboradora independiente y propietaria de una casa de cambio.

Los detenidos fueron identificados como Oscar Yair Quiñones Emmer y Lázaro Hernández Angeles.

El procurador refirió que las periodistas habían pactado con uno de ellos cambiar un millón de pesos por dólares, a un precio más bajo que en el mercado.

Yarce conocía desde hacía tres años a Quiñones, quien trabajaba en un estacionamiento cercano al trabajo de la periodista, dijo el procurador.

"No sabemos cómo consiguieron el dinero", añadió el funcionario sobre el supuesto millón de pesos que las periodistas cambiarían por dólares.

Las mujeres fueron citadas el 31 de agosto en una estación del metro. Llegaron en el carro de una de ellas y abordaron otro vehículo para ser trasladadas a un domicilio del oriente, donde fueron obligadas a desnudarse y luego fueron asfixiadas con una cuerda.

Los dos detenidos serán acusados de feminicidio y robo agravado calificado.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos ha registrado el asesinato de al menos ocho periodistas en el país en lo que va de 2011 y 74 desde el 2000. Otros grupos de prensa consideran que la cifra es menor.