La Casa Blanca envió el lunes al Congreso tres demorados acuerdos de libre comercio, incluyendo uno con Colombia y otro con Panamá.

La medida coloca esos acuerdo y uno con Corea del Sur en camino a una aprobación final, luego de años de retrasos.

En un comunicado emitido el lunes, el presidente Barack Obama dijo que los acuerdos facilitarán a las empresas estadounidenses vender sus productos en el exterior, y llamó al Congreso a aprobarlos rápidamente.

"Estos acuerdos apoyarán decenas de miles de empleos en todo el país para trabajadores que elaboran productos sellados con tres orgullosas palabras: Made in America (Hecho en Estados Unidos)", afirmó.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, tras conocer la noticia declaró a periodistas en Bogotá que "ee esta manera, el presidente Obama nos ha cumplido. Le cumple a Colombia, le cumple al gobierno, me cumple a mí, porque eso fue lo que se comprometió a hacer si nosotros cumplíamos por nuestro lado los pactos a que llegamos la última vez que nos reunimos".

"Quiero agradecerle al presidente Obama que haya cumplido con su palabra y que hoy esté en manos del Congreso de los Estados Unidos el TLC", añadió.

Para el mandatario colombiano, el trámite del acuerdo comercial ha sido como pasar "seis años escalando la montaña y llegamos a esa meta de montaña, pero no es la meta final, la meta final es cuando el Congreso, tanto la Cámara de Representantes como el Senado, voten positivamente el TLC y se convierta en ley".

El mandatario panameño Ricardo Martinelli, quien realiza una visita a Chile, escribió en su cuenta de Twitter que el "Presidente Obama manda tratado de libre comercio con Panamá al congreso. Es un triunfo de todos !Arriba Panamá!".

El mandatario estadounidense ha hecho de los tratados comerciales una pieza central de su agenda económica, diciendo que los acuerdos impulsarían las exportaciones estadounidenses en 13.000 millones de dólares anuales.

7/8La Casa Blanca se había abstenido de enviar al Congreso la legislación final hasta que el Senado aprobara un paquete de asistencia para capacitar a trabajadores que pierdan su empleo ante la competencia del comercio exterior. La cámara alta aprobó el mes pasado el paquete de Asistencia por Ajuste Comercial (TAA por sus siglas en inglés), en coordinación con la Casa Blanca.

Funcionarios del gobierno señalaron que el único obstáculo que quedaba era la garantía de la cámara baja de que también planeaba retomar el programa de asistencia al trabajador.

El lunes por la tarde, la Cámara de Representantes removió el último obstáculo y anunció que planeaba encargarse del TAA. Pocas horas después, la Casa Blanca presentó formalmente los acuerdos de libre comercio.

El presidente de la cámara baja, el republicano John Boehner, aplaudió la medida, pero dijo que su demora fue "inaceptablemente" larga y probablemente costo empleos". Prometió que haría que la prioridad mayor de la cámara fuera aprobar los acuerdos.

El embajador de Colombia en Washington, Gabriel Silva, comentó a periodistas que el envío del acuerdo al Congreso "lleva implícito la extensión hasta julio del 2012 de las preferencias comerciales suspendidas desde febrero, con un elemento importante, y es que son retroativas".

Santos comentó que "esperamos también que el Congreso nos cumpla, porque nosotros hemos venido cumpliendo y creo que también el hecho de que una administración demócrata haya presentando ante el Congreso de los Estados Unidos el tratado de libre comercio con Colombia es un reconocimiento a que nosotros, por nuestro lado, venimos avanzando" en materia de derechos humanos y de los trabajadores, los temas más objetados por los demócratas respecto a la situación colombiana.

La organización Human Rights Watch (HRW) y el Sindicato de Trabajadores del Acero estadounidense se han opuesto a la ratificación del TLC con Colombia.

HRW contradice la tesis del gobierno de Obama de que Bogotá ha dado pasos importantes para juzgar a los asesinos de sindicalistas y que por lo tanto no merece la aprobación del Congreso de Estados Unidos de un tratado de libre comercio.

Según un informe del organismo defensor de los derechos humanos, no ha habido "ningún progreso" en las investigaciones judiciales sobre asesinatos de sindicalistas.

Los datos difundidos por HRW "prueban lo que la central (de trabajadores) le está diciendo a la Casa Blanca: la situación de los derechos laborales en Colombia no está mejorando y aprobar el TLC no es apropiado", dijo Dan Kovalik, del Sindicato de Trabajadores del Acero en Estados Unidos.

La central sindical estadounidense AFL-CIO planeaba divulgar en breve un pronunciamiento en el que asegura que Colombia ha incumplido un plan de acción laboral que acordaron el presidente Juan Manuel Santos y Obama en abril como condición para que el Congreso estadounidense apruebe el tratado.

Al respecto, el gobernante colombiano expresó: "que cada uno de los colombianos sienta que en nuestro país se respetan sus derechos fundamentales, que los trabajadores por supuesto también sientan que sus derechos son respetados y ahí no hay ninguna diferencia".

Estados Unidos firmó los tres tratados en 2007 durante el gobierno del presidente George W. Bush, pero el Congreso controlado por los demócratas nunca sometió los acuerdos a votación, lo cual le dio tiempo al gobierno de Obama para renegociar cláusulas en las que tenía objeciones.

A principios de año se llegó a acuerdos en dichas cláusulas con Panamá — una de las economías que crece más rápido en Latinoamérica — y Colombia. Washington dice que el pacto con Bogotá impulsará las exportaciones estadounidenses en más de 1.000 millones de dólares anuales.

El tratado con Corea del Sur es por mucho el más amplio de los tres y la Casa Blanca dice que podría dar respaldo hasta a 70.000 empleos.

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Los periodistas de The Associated Press Frank Bajak, Vivian Sequera y Libardo Cardona en Bogotá y Luis Alonso Lugo en Washington contribuyeron a este despacho.