Mediante redadas puerta por puerta en una ciudad rebelde retomada recientemente por el gobierno sirio, los soldados han detenido a más de 3.000 personas en los últimos tres días, en la operación más violenta desde el estallido de las protestas en el país hace seis meses, dijo un activista el lunes.

Al mismo tiempo, un miembro del parlamento saliente restó importancia a un consejo nacional establecido por la oposición, diciendo que no va a conseguir derrocar al presidente Bashar Assad.

Jaled Abboud le dijo a The Associated Press quienes anunciaron la formación del consejo en Estambul un día antes "se están engañando".

Disidentes sirios se reunieron en Estambul el domingo y establecieron formalmente un consejo nacional para derrocar a Assad, a quien acusan de empujar al país al borde de una guerra civil. El consejo parece ser el paso más serio hasta ahora para unificar el fragmentado movimiento opositor.

Abboud desestimó el paso, diciendo: "Es un sueño que no va a hacerse realidad".

En la ciudad rebelde de Rastan, en el centro de Siria, retomada por el gobierno el sábado, un activista dijo por teléfono a la AP que fuerzas de seguridad habían arrestado a más de 3.000 personas desde el sábado.

Dijo que los detenidos estaban en una fábrica de cemento, así como en algunas escuelas y un enorme complejo deportivo de cuatro pisos.

"Diez de mis familiares fueron detenidos", dijo el activista, que pidió que se le identificase solamente como Hassan. Dijo que hablaba desde un escondite en Rastan.

"La situación en es muy triste", dijo. Añadió que la ciudad, de unos 70.000 habitantes, fue bombardeada intensamente durante cinco días a partir del jueves, cuando el gobierno lanzó su ofensiva.

Activistas sirios dicen que los combates en Rastan enfrentaron al ejército con centenares de soldados desertores que se pasaron al lado de los manifestantes, quienes piden la salida de Assad. Los choques en Rastan son de los peores que ha vivido el país desde el inicio de las protestas a mediados de marzo.

Hassan dijo que el domingo, el gobierno llevó a Rastan a miles de trabajadores para limpiar las calles y reconstruir áreas dañadas, en lo que parece ser un intento para ocultar los efectos de los bombardeos.

La prensa estatal siria dijo que las tropas del ejército tomaron el control de la ciudad luego de capturar a "terroristas armados" que se habían atrincherado allí, pero los combates resaltaron la naturaleza cada vez más militarizada del conflicto que comenzó hace meses con protestas pacíficas.

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Bassem Mroue tiene su cuenta de Twitter en http://twitter.com/bmroue