El obispo hondureño Luis Alfonso Santos negó hoy tener nexos con el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) que coordina el expresidente de Honduras Manuel Zelaya, quien fue derrocado en junio de 2009.

Santos, obispo de la diócesis de Copán, en el occidente de Honduras, señaló a periodistas que los dirigentes del FNRP no lo han llamado y ni siquiera lo han tomado en cuenta, pese a que él se dedicó a enseñar la Constitución de la República en varios municipios de su zona después del golpe de Estado a Zelaya.

Consideró que ahora Zelaya no tiene ninguna oportunidad de volver al poder porque la Constitución de la República establece que alguien que ostentó la titularidad del Poder Ejecutivo, no puede reelegirse para otro período.

Dirigentes del "Movimiento Liberal Auténtico en Resistencia 28 de Junio", oficializaron la semana pasada la candidatura de Santos para participar en los comicios internos del conservador Partido Liberal, que en 2006 llevó al poder a Zelaya.

Santos aclaró que ese movimiento que se aglutinó en la Resistencia Popular, le propuso ser aspirante presidencial, pero que esa es una decisión que todavía no ha tomado.

Añadió que una candidatura no es una aspiración suya, sino que a él, disidentes del Partido Liberal, que se definen como "liberales en resistencia", lo invitaron a una reunión en Tegucigalpa para dialogar sobre problemas del país y ahí le propusieron la postulación como aspirante a la Presidencia.

"Yo les dije a ellos, no digan que soy candidato, tampoco digan que yo soy su asesor porque yo no soy un político y por lo tanto no puedo asesorar a nadie en política", subrayó el prelado.

"Lo que pueden decir es que estoy con ustedes porque creo que se necesita una convocatoria a todos los hondureños que quieren un cambio y que quieren también mejorar el orden en que vivimos", añadió.

Señaló que los miembros del movimiento liberal le informaron de que realizarían una rueda de prensa, pero les dijo que no era conveniente que él estuviera presente debido a que sigue siendo el obispo y la ley establece que como ministro de un culto no puede aspirar a un cargo público.

Indicó que antes de tomar una decisión respecto a aceptar una candidatura presidencial, tiene que conversar con el papa Benedicto XVI sobre la situación de su diócesis que abarca cinco departamentos del occidente de Honduras.

Santos dijo además, que se considera un amigo del actual presidente, Porfirio Lobo, y que no ha objetado su Gobierno, que inició el 27 de enero de 2010, cuando debió concluir el mandato de Zelaya.

Consideró que es más fácil acceder al poder mediante un partido político ya constituido y no a través de la fundación de una nueva agrupación, porque las instituciones tradicionales ya tienen una bandera y un ideario, y no hay que inventar nada.

Santos dijo que no ha podido hablar con el cardenal y arzobispo de Tegucigalpa, Óscar Andrés Rodríguez, acerca de la propuesta que le han hecho para ser candidato presidencial, porque en varias ocasiones ha solicitado audiencia y la entrevista no se ha podido realizar.

Aseveró que de convertirse en presidente de Honduras, no tendría una línea religiosa, porque se concentraría en hacer reformas profundas a la Constitución de la República, convocar a una Asamblea Nacional Constituyente y escuchar todas las aspiraciones y demandas del pueblo.