Las autoridades sirias anunciaron hoy que han recuperado el control de la ciudad central de Al Rastan, escenario durante cinco días de una operación militar, después de que el ejército y las fuerzas de seguridad se enfrentaran a "grupos armados terroristas".

La agencia de noticias oficial de Siria, Sana, informó de que la estabilidad y la calma volvieron ayer a Al Rastan y que "la normalidad ha regresado a la vida en la ciudad después de que los agentes del orden, apoyados por unidades militares, entraran en la ciudad y se enfrentaran a grupos terroristas armados".

El régimen de Bachar al Asad aseguró que la misión se saldó con "un gran número de terroristas muertos, el arresto de muchos de ellos y la incautación de una gran cantidad de armas y municiones", además de varios efectivos de las fuerzas de seguridad heridos.

La agencia señaló que los grupos armados aterrorizaron a los ciudadanos, infringieron la ley, atacaron a las fuerzas armadas, colocaron barreras en las carreteras, bloquearon las calles principales y aislaron la localidad.

Las autoridades denunciaron que "los terroristas" prendieron fuego a edificios oficiales, ambulancias y camiones de bomberos y propiedades".

Según organizaciones opositoras, decenas de personas han muerto esta semana por el asedio de las fuerzas del régimen en Al Rastan, situada en la provincia central de Homs.

Los denominados Comités de Coordinación Local en Siria afirmaron que un gran número de soldados desertaron en Al Rastan en protesta por la represión gubernamental contra la población civil.

En declaraciones a Efe, el activista de ese grupo Hozam Ibrahim confirmó hoy que el ejército de Al Asad controla Al Rastan "tras la retirada de las fuerzas desertoras".

Sobre la situación en el interior de este municipio, "por el momento, nos llega poca información porque el régimen ha interrumpido las comunicaciones telefónicas y por satélite. Creemos que hay un gran número de víctimas y detenidos, aunque no hay cifras exactas", apuntó Ibrahim.

Respecto a otras localidades, Ibrahim destacó que la policía y el ejército han irrumpido en varias viviendas en Harasta, en Rif Damasco, mientras que en Yiza, en la provincia sureña de Deraa, se escucha un intercambio intenso de disparos.

Entretanto, en la provincia septentrional de Idleb, al menos 250 soldados han desertado de las fuerzas armadas y se están enfrentando a los efectivos de seguridad del régimen en el pueblo de Kafernabudeh, aseguró el activista, que dijo desconocer si hay víctimas o no.

Estas informaciones no han podido ser verificadas de forma independiente por las restricciones que las autoridades sirias han impuesto a los periodistas para trabajar.

Desde mediados de marzo pasado, Siria es escenario de revueltas populares contra el régimen de Al Asad, que acusa a grupos armados y terroristas de estar detrás de las mismas, y que se han cobrado las vidas de unas 2.700 personas, según cifras de la ONU.