El Intikallpa, un vehículo solar del equipo chileno Antakari, ganó la Atacama Solar Challenge, una prueba en tres etapas por el desierto chileno de Atacama, en la primera competencia de este tipo en América Latina, que concluyó el domingo.

El grupo Antakari, "hombre de cobre" en quechua, que conduce el Intikallpa, "energía del sol" en quechua, está integrado por ingenieros de la minera local Los Pelambres y estudiantes de ingeniería de la Universidad de La Serena.

En la prueba ganaron los vehículos que recorrieron más distancias, no los que llegaron en menor tiempo.

En la Atacama Solar Challenge participaron tres vehículos de Argentina, uno de Ecuador, uno de México y otro de Puerto Rico, más seis chilenos, con autos impulsados por energía solar y triciclos movidos por energía solar y humana.

La competencia de tres etapas recorrió 1.060 kilómetros por el desierto de Atacama, en el extremo norte de Chile.

El prototipo Intikallpa se impuso en la etapa que partió de la salitrera Hamberstone hasta Antofagasta, 1.370 kilómetros al norte de Santiago, y entre Antofagasta y Calama, 1.570 kilómetros al norte, y dominó la última jornada, el domingo, entre Antofagasta e Iquique, 1.790 kilómetros al extremo norte.

La carrera se disputó en dos categorías, la principal fue "Desafío Solar Atacama", para los dos vehículos solares, y la otra fue llamada "La Ruta Solar", para triciclos que combinaron la energía del astro y la tracción humana.

Jaime Muñoz, conductor del Intikallpa, declaró al concluir la carrera que "este circuito representa dificultades importantísimas como pendientes fuertes, bajadas fuertes, y que se haga en el desierto con mayor radiación del mundo".

Intikallpa desarrolló una velocidad promedio de 75 kilómetros por hora.

"El esfuerzo valió la pena. Fuimos el equipo más efectivo en el desarrollo del auto, lo que nos permitió marcar una diferencia con nuestro rival", agregó Muñoz. El grupo ganador obtuvo un premio de 30.000 dólares.

El segundo lugar fue para el auto solar "Eolian2", de la Universidad de Chile.

En la categoría de triciclos movidos por energía solar y humana se impuso el vehículo chileno "Cóndor", del Los Andes Solar Team, que desarrolló velocidades de hasta 60 kilómetros por hora. Recibió un premio de 9.000 dólares.