El Gobierno británico impulsará un proyecto de construcción de viviendas diseñado para respaldar el crecimiento económico y mejorar la accesibilidad a ese mercado, según indicó el primer ministro, David Cameron.

Coincidiendo con el arranque hoy del congreso anual de su partido en Manchester, que estará fuertemente marcado por la economía, el líder tory dijo, en unas declaraciones al dominical "Sunday Times", que el Ejecutivo permitirá a empresas constructoras utilizar terrenos que actualmente son propiedad del Gobierno para edificar nuevas viviendas.

El Ejecutivo contempla que se construyan hasta 100.000 nuevos hogares en miles de hectáreas en las que en el pasado hubo áreas industriales que ahora se encuentran abandonadas.

Con la intención de revitalizar la economía del país, el Gobierno permitirá a los constructores pagar el precio de esas propiedades solamente cuando hayan logrado vender las viviendas.

El Gobierno británico considera que el proyecto generará 200.000 empleos.

"El Gobierno posee enormes cantidades de tierra, la mayoría de ellas en áreas industriales que fueron desarrolladas con anterioridad y que han sido abandonadas, bien por falta de uso o porque se agotaron de alguna manera", dijo Cameron al mencionado dominical.

El líder conservador señaló que "hay una oportunidad enorme de construir hogares en esos sitios" y consideró "atroz" que la edad media en la que un ciudadano en este país accede por primera vez a la compra de una vivienda sin recibir ayudas económicas paternas se sitúa en los 37 años.

"Éste es un mercado que no funciona. Los prestamistas no prestan, con lo que los compradores no pueden comprar, y los constructores no pueden construir", argumentó el primer ministro.

Cameron mostró su convicción en que el Gobierno debe "ayudar a solucionar" este problema y expresó su deseo de contribuir a que los ciudadanos "tengan la oportunidad de poseer su propia casa".

Frente a proyectos como éste, que pretenden dar un impulso al crecimiento y reactivar la economía del país, el Ejecutivo encajó este fin de semana la crítica de un veterano diputado de su propio partido, el presidente de una comisión del Tesoro de la Cámara de los Comunes, Andrew Tyrie.

Ese diputado tory opinó que el Gobierno sigue sin contar con un plan de estímulo de crecimiento "coherente y creíble" y tildó de "contradictorias" algunas de las políticas desarrolladas por el Ejecutivo.

Por otro lado, Cameron también se ha comprometido a impulsar un proyecto de "derecho a la compra" de viviendas de protección oficial por parte de los inquilinos que las habitan.

Se trata de una iniciativa establecida en la década de los 80 por la ex primera ministra británica Margaret Thatcher.

Por ese proyecto, el Ejecutivo quiere aumentar los descuentos a los arrendatarios que aspiran a adquirir su propia vivienda de protección oficial.

Para ello, se compromete a construir por cada casa vendida, una nueva, que se alquilará a un coste de hasta un 80 % del precio medio en el mercado de alquiler.

Se espera que esos cambios se incluyan en una estrategia de vivienda que el Ejecutivo anunciará en los próximos meses, según indicó hoy la BBC.