El precandidato republicano a la presidencia Rick Perry dijo el sábado que está dispuesto a enviar fuerzas estadounidenses a México para ayudar a combatir los cárteles del narcotráfico.

"Podría requerirse de nuestras fuerzas militares en México, para trabajar en coordinación con ellos a fin de eliminar estos cárteles narcotraficantes y mantenerlos alejados de nuestras fronteras", señaló el también gobernador de Texas.

Perry comparó la situación en México con la de Colombia, cuyo gobierno aceptó el apoyo militar estadounidense en la guerra contra la droga. El gobierno de México, sin embargo, se ha opuesto a la presencia de fuerzas extranjeras en su territorio.

Perry dijo que la violencia actual puede requerir medidas militares similares.

"Soy un gobernador. No tengo la postura placentera en la que sólo me paro en un escenario y critico", dijo el gobernador, en una referencia evidente a sus rivales por la candidatura republicana, quienes han manifestado que Perry muestra una actitud muy blanda sobre el tema de la inmigración ilegal. "Tengo que lidiar con estos asuntos".

Con la declaración sobre el posible envío de fuerzas a México y con otras que realizó durante una visita con fines proselitistas a Nueva Hampshire, Perry pareció mostrar una actitud más dura en materia de inmigración ilegal y seguridad fronteriza.

Con frecuencia el gobernador convoca a la Guardia Nacional para proteger la frontera con México y prevenir la inmigración ilegal. Pero sus declaraciones del sábado fueron más lejos, al indicar que está dispuesto a ampliar la participación de las fuerzas estadounidenses al otro lado de la frontera.

Perry hizo estas declaraciones durante una recepción en la casa del candidato republicano a gobernador de Nueva Hampshire, Ovide Lamontagne.

Un vocero aclaró luego que Perry está dispuesto a estudiar todas las opciones de cooperación con México.