La organización Ekin, encargada de la movilización social en torno a ETA en el País Vasco, en el norte de España, ha anunciado su disolución como consecuencia "del cambio radical de estrategia" adoptado por la izquierda independentista vasca.

Así lo informa el diario vasco "Gara", que cita a dos miembros de la dirección de Ekin, formación heredera de la ilegalizada KAS y constituida hace doce años como una organización "independentista, revolucionaria, nacional y euskaldún" (vascohablante).

Ekin tomó el nombre del adoptado por el grupo de jóvenes nacionalistas que dieron origen a ETA en los años cincuenta y tenía como objetivo "agitar la sociedad y fortalecer las luchas populares con el fin de construir una nación vasca moderna y competitiva".

Según "Gara", la disolución es el resultado de un "debate muy profundo que comenzó ya en primavera y que se deriva del cambio radical de estrategia adoptado por la izquierda abertzale", y se pregunta si su labor está cumplida, si tiene sentido en el nuevo escenario o bien se puede considerar "obsoleta".

Con los retos que se plantea actualmente la izquierda abertzale, afirma el diario, pone énfasis en la idea de que "el capital político y humano" de Ekin es un "activo" muy válido en la dirección marcada, con su nueva estrategia.

Ekin era considerada heredera de KAS, organización que se autodisolvió para evitar los posibles problemas legales derivados de su ilegalización en noviembre de 1998 y de las investigaciones realizadas por el juez Baltasar Garzón contra el entramado financiero y político de ETA.

La agrupación fue acusada entonces de ser responsable de la estrategia sobre atentados terroristas, la denominada "kale borroka", la financiación y la dirección política de ETA en "codirección" con la organización terrorista.

Tras conocerse el anuncio de Ekin, el portavoz del Gobierno, José Blanco, señaló que se trata de "un paso más hacia el final de ETA" pero "es evidente que no es el último", porque lo que espera la sociedad es el anuncio del fin de la banda terrorista.

ETA -que en cinco décadas de actividad ha asesinado a casi 900 personas- anunció el 10 de enero pasado un alto el fuego "permanente, general y verificable", y el 12 de julio ratificó, también en "Gara", su disposición "a profundizar en el camino emprendido".

En ese comunicado, ETA decía que en el País Vasco hay una oportunidad para construir un escenario de paz y llamaba a todos los agentes "a trabajar en favor de la solución y a abrir, entre todos, espacios para el diálogo y la negociación".

Fuentes de la lucha antiterrorista dijeron hoy en Bilbao que la policía duda de la voluntad de autodisolución de Ekin y considera que sólo un comunicado definitivo de ETA dirá si esto es un paso hacia la paz o si Ekin ha optado por montar una nueva estructura porque la actual está "quemada".