Unos mil indígenas de la amazonia boliviana retomaron el sábado su marcha de cientos de kilómetros en rechazo a una carretera que impulsa el presidente Evo Morales en la selva, después de que el pasado domingo hubo una fuerte intervención policíaca.

"Nosotros continuamos en la lucha ya hemos avanzado... y poco a poco se van ir sumando más (sectores). Esto no se va a detener", dijo Fernando Vargas, presidente de la marcha, vía telefónica a la AP desde cercanías de la localidad norteña de Las Delicias, a unos 190 kilómetros de La Paz.

La marcha partió desde la región oriental de Beni el pasado 15 de agosto, pero el domingo 25 de septiembre la policía la desbarató con un fuerte operativo que dejó una decena de heridos, lo que desató condenas al gobierno, debilitó el apoyo popular a Morales y precipitó la renuncia de dos ministros y otros tres funcionarios menores.

Los indígenas que retomaron la marcha no están de acuerdo con ese tramo carretero, y Vargas señaló que la marcha tiene previsto llegar a la sede del gobierno a mediados de mes.

Morales viajó hasta el departamento central de Cochabamba para explicar el alcance de la carretera a indígenas del Territorio Indígena del Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) quienes abandonaron la marcha. Morales recibió de ellos un apoyo total para la construcción de la carretera que atravesaría el TIPNIS.

Otro grupo, denominado "interculturales", afines al gobierno, anunció otra marcha para el 12 de octubre en rechazo a la protesta de los indígenas que se oponen al tramo carretero.

Morales reitero ante los habitantes del TIPNIS, en su mayoría colonos, que la marcha está financiada por la derecha, alegando que la protesta continúa aún después de que su gobierno suspendió la construcción y anunció una consulta para decidir si se concluye el tramo.

El mandatario boliviano pidió disculpas públicas a los indígenas y dijo el miércoles por la noche que las protestas antigubernamentales en varias ciudades son un "llamado de atención".

En tanto, Mario Uribe, fiscal general de la nación, admitió una demanda contra Morales por los delitos de violación a derechos constitucionales y genocidio que impuso el partido minoritario en la Asamblea Legislativa, Convergencia Nacional, por la represión a la marcha indígena del domingo. Por ello, se seguirá una investigación para que se defina si se le formulará una acusación.