Al menos dos personas murieron, otras dos están desaparecidas, 500 fueron evacuadas y casi cien casas resultaron dañadas por las torrenciales lluvias que azotaron los últimos tres días a Honduras, informaron el sábado las autoridades.

Cándida Izaguirre, de 64 años, falleció al desplomarse su casa en la Colonia Santa Cecilia, al norte de Tegucigalpa, informó en un comunicado la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco).

Los bomberos también buscan el cuerpo de Mario Varela, de 33 años, que fue arrastrado por las aguas cuando cruzó el riachuelo Quebrada Grande en el barrio Carrizal, cercano a la colonia Santa Cecilia.

Ante las condiciones de vulnerabilidad y riesgo de Tegucigalpa, la Copeco declaró un estado preventivo de alerta por 48 horas en la capital, que resultó afectada la noche del viernes por las lluvias.

Otro estado de alerta mantiene desde el jueves la Copeco en las riberas del caudaloso río Ulúa, sobre el Atlántico, luego de que se desbordó por las intensas lluvias y causó un muerto y cuatro heridos cuando la casa en que vivía una familia se derrumbó. La familia residía en la colonia Brisas del Paraíso de Potrerillos, unos 130 kilómetros al norte de Tegucigalpa.

Las aguas del río se introdujeron en la casa de la familia Ulloa y una menor, a quien la policía identificó como Rosa Yamileth, murió ahogada. Sus padres Angela Ulloa, de 27 años, y Henry Castro, de 29, resultaron lesionados y también otros dos de sus hijos de 7 y 5 años.

La época de lluvias comienza en mayo en el territorio nacional y concluye en noviembre.