En la cálida Barcelona, a la sombra del considerado mejor club del mundo, el Espanyol y su fichaje estrella del pasado junio, el central mexicano Héctor Moreno, trabajan estos días pensando en su próximo rival en la liga española. Nada menos que el Real Madrid.

"Trataremos de estar atentos y concentrados, con el debido respeto que le tenemos a todos los equipos, no sólo al Madrid", adelantó Moreno, que se cruzará por primera vez con el portugués Cristiano Ronaldo.

"Es un gran jugador, muy completo, de los mejores del mundo. Lo demuestran sus números y su ambición por ganar. Pero el Madrid tiene a otros. Pararlos será un trabajo colectivo".

Partido a partido. Paso a paso.

Ese parece ser el mantra del mexicano, titular indiscutible para el argentino Mauricio Pochettino en el joven cuadro "periquito" y llamado tomar la posta de su admirado Rafa Márquez en la selección "Tricolor".

"Es un halago que me comparen con él. Me genera un compromiso porque Rafa es un ídolo para mí y alguien que ha hecho bastante por el fútbol mexicano, que ha triunfado, así que debo seguir trabajando para llegar a ese nivel", comentó Moreno, de los últimos en abandonar el gimnasio tras la sesión de entrenamiento y de los pocos que se quedan a comer en la ciudad deportiva blanquiazul. Su camioneta Land Rover blanca, estacionada, espera ruta a la tranquila población marítima de Alella, donde este soltero de 23 años fijó su residencia.

Se da la casualidad que fue el propio "Kaiser de Michoacán", padrino futbolístico de Moreno, quien le recomendó el fichaje a Pochettino. Y el Espanyol, equipo no precisamente derrochador en el mercado de fichajes, se animó a pagarle unos cuatro millones de euros al AZ Alkmaar de la liga holandesa por hacerse con los servicios de este central zurdo, joven y con proyección.

Después de que Moreno haya disputado la totalidad de minutos en liga partiendo de titular, con tres tarjetas amarillas acumuladas y un gol anotado, no parece que vayan a pedir una devolución. Y menos, tras su pase de modelo para el nuevo patrocinador de la camiseta: Cancún. El gobierno de Quintana Roo también apuesta por el nuevo jefe de la zaga españolista.

"Héctor ha tenido una adaptación muy rápida y tiene mucha calidad, como decían los informes. Estamos muy contentos con él", declaró Pochettino.

Y no es el único enamorado del mexicano en el vestuario blanquiazul.

"Central completo, agresivo, con una gran salida de balón. Muy joven, con una proyección enorme. Y grandísima persona, muy buena gente", comentó el portero argentino Cristian Alvarez.

"Nos ha sorprendido a todos. Me gusta mucho: tiene muy buena salida de balón y va muy bien en el juego aéreo. Espero que tengamos más continuidad para entendernos mejor. Como persona, muy buen tipo, la relación es fantástica", añadió su compañero de zaga, Jordi Amat.

Y el argentino Juan Forlín, con el que compartió auto a los entrenamientos mientras vivía en un hotel cercano, tampoco tiene más que elogios para su competencia directa por un puesto en la zaga: "Sin duda es un gran jugador que lo seguirá demostrando a lo largo de la liga. Aporta mucha calidad, por algo es de selección. Como persona, espectacular", resumió.

Algo parecido debió decirle su hoy compañero en la selección mexicana, Efraín Juárez, a Jesús Ramírez, seleccionador de aquella Sub-17 que quedó campeona en el Mundial de Perú 2005.

"Le vi jugar con las divisiones inferiores de Pumas de la UNAM y le pregunté a Efraín, que ya estaba con nosotros: 'este chavo juega muy bien, ¿no?' y me contestó que sí, que tenía muy buena zurda. Los propios futbolistas son los mejores consejeros, porque te dicen la verdad sobre sus compañeros", relató Ramírez, quien lo definió como "un chico alegre pero discreto, que siempre cumple".

Ya entonces empezaban las recomendaciones con Moreno, y el técnico no tardó en convocarle para ese primer paso de lo que se aventura como un largo recorrido en el combinado nacional.

Moreno ha ido quemando etapas, sin prisa pero sin pausa, desde que México ganara ese mundial con gol suyo en semifinales contra Holanda. Los grandes titulares de prensa se los llevaron compañeros como Giovani Dos Santos, Carlos Vela o, posteriormente, Pablo Barrera.

Pero el defensor, de familia asentada, madre profesora y padre director técnico de fútbol, ha sido el más regular, jugando en todas las categorías internacionales, hasta abanderar el próximo gran reto del "Tri": las eliminatorias de clasificación al Mundial de Brasil 2014.

Sus valedores esperan que sea en tierras brasileñas donde Moreno siga definitivamente los pasos de Márquez y se convierta en el capitán del equipo. "¿Por qué no?", preguntó Ramírez. "Tiene las condiciones para serlo. Siempre fue muy colaborador y, aunque de bajo perfil, ejerce de líder silencioso con su ejemplo. Trabaja con muy buena disposición, nunca se mete en problemas y desde pequeño que tiene gran facilidad para hacer grupo", comentó.

Moreno insistió en su mantra de que "lo importante es seguir trabajando cada día para mejorar, aprender algo nuevo y crecer como futbolista y persona", y aclaró que su papel con respecto al combinado nacional no varía más allá de "ayudar a un equipo joven con mi experiencia en todo lo que pueda". Resaltó que en la liga española está adquiriendo un nivel competitivo superior.

"Un paso adelante en mi carrera", dijo.

Otro más.

Antes del llamado para el próximo cotejo con Brasil, Moreno se enfrentó hace dos semanas con Barrera, fichado por el Zaragoza, quien coincidió con Ramírez en que "es un líder en la selección, ayuda mucho dentro y fuera del campo y eso lo nota el equipo. Aunque es diferente a Márquez, también puede desempeñar un papel muy importante en el futuro. Su adaptación al fútbol español será buena".

Partido a partido, como siempre.