La misión militar en Libia está prácticamente cumplida y el involucramiento de la OTAN podría terminar incluso la semana entrante luego de que los líderes aliados se reúnan en Bruselas, de acuerdo con el comandante de las fuerzas estadounidenses en Africa.

El general del Ejército Carter Ham, comandante de las fuerzas estadounidenses en Africa, le dijo a The Associated Press que los líderes militares de su país deberán darle a los ministros de la OTAN sus evaluaciones de la situación durante las reuniones de la semana próxima.

La OTAN podría decidir que la misión concluya aunque el líder depuesto Moamar Gadafi siga sin aparecer y sus fuerzas continúen atrincheradas en sus bastiones, como Sirte y Bani Walid.

El organismo de toma de decisiones de la OTAN, el Consejo del Atlántico Norte, acordó el 21 de septiembre extender la misión otros 90 días sobre la nación norafricana rica en petróleo. Sin embargo, los funcionarios han dicho que la decisión será revisada periódicamente.

Ham dijo que el Consejo Nacional de Transición y sus fuerzas deberían tener un "control razonable" de los centros de población antes de que termine la misión de la OTAN.

Cuando la OTAN tome su decisión, Ham considera que debería haber una transición del control sin mayores problemas sobre las operaciones aéreas y marítimas con el Mando de Estados Unidos en Africa. Al menos inicialmente, parte de la cobertura de la vigilancia militar seguirán en sus puestos.

"No queremos pasar de lo que hay ahora a nada de la noche a la mañana", dijo Ham. "Habrá algunas misiones que tendrán que mantenerse durante un período, no por otra cosa, sino para ofrecer garantías al gobierno interino en asuntos como la seguridad fronteriza, hasta el momento en que ellos estén listos para hacer todo ellos mismos".

La inteligencia estadounidense y los activos de vigilancia, como los aviones no tripulados, posiblemente se queden en la región también para evitar la proliferación de armas posiblemente llevadas de Libia a los países vecinos.

Sin embargo, Ham dijo que los ataques aéreos muy probablemente terminen, a menos de que sean especialmente requeridos por el gobierno transicional de Libia.

La OTAN tomó el mando de la misión en marzo, luego de que ésta fue liderada por Estados Unidos en los primeros días de bombardeos. La misión fue designada para hacer que se cumpliera la resolución de la ONU de permitir la imposición de una zona sin vuelos ni acciones militares con el fin de proteger a los ciudadanos.