Las autoridades colombianas avisaron a sus colegas de Venezuela del secuestro en una zona de frontera de una niña de 10 años ante la eventualidad de que los secuestradores decidan cruzar al vecino país, se informó el sábado.

La policía antisecuestro y el ejército entraron en contacto la víspera con sus colegas de la frontera para alertarlos del secuestro ocurrido el jueves de Nohora Muñoz Gutiérrez, la menor de las dos hijas de Jorge Muñoz, alcalde de Fortul, en el departamento de Arauca y unos 280 kilómetros al noreste de Bogotá.

Jefes policiales hablaron con la guardia nacional venezolana para darles detalles y la descripción de la niña, dijo el sábado en diálogo telefónico con AP el general Humberto Guatibonza, director de la policía antisecuestro colombiana.

Hasta ahora se desconoce quién pudo llevarse a la niña, estudiante de quinto grado, el jueves temprano cuando iba junto a su madre Pilar Gutiérrez rumbo al colegio. Los secuestradores cargaron a la madre y la niña en un taxi y a las afueras de Fortul dejaron a la madre y siguieron con la niña.

El aviso a Venezuela fue una medida adicional en la búsqueda de la niña porque, según Guatibonza, como el caso ha sido muy publicitado se especula que los secuestradores no se expondrían a cruzar al vecino país.

"Hay mucha gente que está pendiente de quién pasa o quién no pasa (de un país a otro). Yo creo que la niña la tienen en algún lado, en alguna casa y ellos (los secuestradores) prefieren no moverse más porque saben ya que hay mucha operación" de búsqueda, dijo.

Las autoridades mantienen el ofrecimiento de una recompensa de 100 millones de pesos (unos 52.500 dólares) por datos que lleven a la ubicación de la niña, un caso que ha captado la atención pública debido a que se trata de una menor.

En la región de Arauca operan guerrillas como el Ejército de Liberación Nacional (ELN), las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y bandas del narcotráfico, que excepcionalmente reclaman la autoría de alguna acción violenta.