El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, reveló hoy que ayer habló con su colega de Siria, Bachar Al Asad, quien resiste, dijo, "las agresiones del imperialismo yanqui y sus aliados europeos", al igual que el depuesto líder libio Muammar al Gadafi.

Tras llamar a ambos "hermanos" y expresarles su solidaridad en una alocución televisada, Chávez dijo creer que Gadafi combate en el desierto.

"Pido a Dios por la vida de nuestro hermano Gadafi; lo andan cazando para matarlo. No se sabe dónde anda, creo que se les fue al desierto", sostuvo.

Gadafi, añadió Chávez, "está haciendo lo que tenía que hacer: dirigir la resistencia contra la invasión. ¿Qué más le queda a un hombre, a un líder delante de un pueblo agredido, invadido?".

El gobernante suramericano insistió, en un acto de entrega de un millón de artefactos de línea blanca adquiridos en China y vendidos a bajos precios a familias venezolanas de escasos recursos, que entre sus opositores internos hay quienes desean que él corra la misma suerte de Gadafi.

Algunos de ellos están "frotándose las manos" diciendo: "El próximo es Chávez", sostuvo y les achacó el deseo de ver aviones estadounidense bombardeando Venezuela con ese objetivo.

"Andan bien locos", pero "aquí no pasará eso; aquí cada día habrá más paz, más desarrollo, más felicidad y más amor entre nosotros", remarcó.

"Yo le pido a Dios que nos siga dando vida, salud y energía. A mí, en lo personal, que estoy en el duodécimo día del último ciclo de la quimioterapia; no estoy grave para nada", añadió en alusión al tratamiento al que se somete luego de que en junio pasado le fue extirpado un tumor en el que se hallaron células cancerosas.

Chávez no aludía a la crisis libia y siria desde que el pasado 27 de septiembre el canciller venezolano, Nicolás Maduro, leyó una carta suya en el plenario de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

"Es un burla afirmar que se ha impuesto desde la ONU un embargo de armas en Libia, cuando la misma OTAN introdujo miles de armas pesadas para apoyar la insurrección violenta contra el gobierno legítimo de ese país", afirmó en su misiva.

Chávez trazó entonces un paralelismo entre Libia y Palestina para denunciar que la ONU reconoció al Consejo Nacional de Transición (CNT) de Libia, donde aún no existe gobierno, mientras que no se acepta a Palestina como Estado de pleno derecho, a pesar del respaldo mayoritario en la Asamblea General.

El "mismo formato imperialista" se da en el caso de Siria, a no ser porque algunos miembros del Consejo de Seguridad se oponen a una intervención, manifestó Chávez en su mensaje, al tiempo que expresó la solidaridad con los esfuerzos del presidente sirio, Bachar Al Asad, "para asegurar la estabilidad de su patria frente al imperialismo voraz".