El presidente venezolano Hugo Chávez manifestó el sábado su respaldo al mandatario sirio Bashar Assad y denunció que hay una conspiración de Estados Unidos y sus aliados europeos contra la estabilidad del pueblo y el gobierno de Damasco.

"Desde aquí, nuestra solidaridad con el pueblo sirio, con el presidente Bashar (Assad), están resistiendo las agresiones del imperialismo, las agresiones del imperio yanqui y sus aliados europeos", dijo el mandatario venezolano en un acto en el palacio de gobierno de Caracas.

Chávez, que dijo que sostuvo una conversación telefónica el viernes con el líder sirio, ha dicho que las potencias occidentales están empleando "un modelo de armar grupos paramilitares" para impulsar violentos enfrentamientos en Siria y buscan que "fracasen los distintos intentos" de Assab de resolver el conflicto mediante el diálogo.

El gobernante venezolano, el crítico latinoamericano más explícito en contra de Estados Unidos, ha construido relaciones diplomáticas cercanas con Siria, Irán, Libia y otras naciones del Medio Oriente, al tiempo que cortó sus relaciones diplomáticas con Israel en el 2009 en protesta por la ofensiva militar israelí en la Franja de Gaza.

Chávez agregó que está previsto que en próximos días Assad reciba en Damasco una delegación de la Alianza Bolivariana de las Américas (ALBA). El bloque del ALBA está integrado por Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua, Ecuador, Dominica, Antigua y Barbuda, así como San Vicente y las Granadinas.

El líder venezolano también oró por la vida del depuesto líder libio Moamar Gadafi.

"Pido a Dios por la vida de nuestro hermano Moamar Gadafi. Lo andan cazando para matarlo, no se sabe dónde anda Gadafi, creo que se les fue para el desierto", expresó.

Manifestó que Gadafi "está haciendo lo que tenía que hacer" al enfrentar una agresión internacional.

Alguíen en su posición debe "dirigir la resistencia contra la invasión. ¿Qué más le queda a un hombre, a un líder delante de un pueblo agredido, invadido?", dijo.

El gobierno venezolano mantiene su posición de reconocer sólo el gobierno de Gadafi, al que considera su "amigo".