En un golpe significativo a al-Qaida, ataques aéreos de Estados Unidos en Yemen el viernes mataron a Anuar al-Awlaki, un clérigo extremista estadounidense que se convirtió en un personaje destacado en la rama más peligrosa de la red terrorista.

Al-Awlaki, de 40 años, se valía de su inglés y de su conocimiento de la internet para atraer reclutas con el fin de atacar a Estados Unidos.

Fue el mayor golpe de Washington a la dirigencia de al-Qaida desde el asesinato en mayo de Osama bin Laden en Pakistán, pero hace surgir interrogantes que no se presentaron en los otros ataques: al-Awlaki era un ciudadano estadounidense que no había sido acusado de crimen alguno.

Algunos grupos defensores de las libertades civiles han cuestionado la autoridad del gobierno para matar a un compatriota sin enjuiciarlo primero.

Durante años al-Awlaki fue un influyente difusor de la ideología de guerra santa esgrimida por al-Qaida, y sus sermones en inglés donde exhortaba a atacar a Estados Unidos circularon ampliamente entre los extremistas en Occidente.

Pero las autoridades estadounidenses creen que adquirió un papel operativo directo en orquestar ese tipo de ataques mientras se ocultaba con milicianos de al-Qaida en las escarpadas montañas de Yemen.

Piensan que participó en el reclutamiento y la preparación de un joven nigeriano que en la Navidad del 2009 intentó hacer explotar un avión comercial estadounidense que se dirigía a Detroit, ataque que falló debido a que se equivocó al hacer detonar los explosivos cosidos a sus calzones.

El Ministerio de Defensa de Yemen y las autoridades estadounidenses dijeron que otro extremista murió junto con al-Awlaki en el mismo ataque: Samir Khan, un estadounidense de ascendencia paquistaní que producía "Inspire", revista de al-Qaida en línea que difundía en inglés formas de efectuar ataques dentro de Estados Unidos.

Funcionarios de ambos países dijeron que otros dos milicianos murieron en el ataque aéreo, pero por el momento no revelaron sus nombres.

Washington considera a al-Qaida en la Península Arábiga, nombre que lleva la rama de la red terrorista en Yemen, la amenaza más directa a Estados Unidos después de que orquestó ese ataque y otro intento fallido por enviar explosivos por correo a sinagogas en Chicago.

El presidente Barack Obama se refirió a la muerte de al-Awlaki como un "importante golpe" a la filial más activa de al-Qaida, y se comprometió a que Estados Unidos libre una vigorosa campaña para impedir que la red terrorista y sus socios hallen refugios en algún lugar del mundo.

Obama habló sobre la participación de al-Awlaki en la planeación y dirección de los asesinatos de otros estadounidenses.

"Dirigió el intento fallido para detonar un avión en la Navidad del 2009. Dirigió el intento fracasado de hacer explotar aeronaves de carga estadounidenses en el 2010", agregó el mandatario. "Y en repetidas ocasiones convocó a individuos en Estados Unidos y en diversas partes del mundo para matar a hombres, mujeres y niños inocentes con el fin de hacer progresar un plan asesino".

Un funcionario antiterrorista estadounidense dijo que las fuerzas de Estados Unidos utilizaron un avión no tripulado para atacar un convoy en el que viajaba al-Awlaki y creen que murió. El funcionario habló a condición de guardar el anonimato porque no está autorizado a declarar en público.

El gobierno yemení anunció que al-Awlaki fue muerto alrededor de las 9:55 de la mañana en las afueras del poblado de Khasaf, en una franja desértica de la provincia de Jawf, a 140 kilómetros (87 millas) al este de la capital Sana. No dio más detalles.

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Los corresponsales de la AP Matt Apuzzo, Adam Goldman, Lolita Baldor y Kimberly Dozier en Washington, así como Lee Keath y Sarah El Deeb en El Cairo, contribuyeron con este despacho.