El estado de Nuevo México fue otra vez el único de Estados Unidos que asistió a la conferencia anual de gobernadores fronterizos con México, lo que puso en duda si esta tradición de 30 años ha perdido relevancia.

La gobernadora de Arizona, Jan Brewer, canceló la reunión de 2010 en Phoenix luego del boicot en contra de los gobernadores fronterizos mexicanos porque ella acababa de promulgar una estricta ley de inmigración que afectaba a inmigrantes sin autorización legal para residir en Estados Unidos.

El entonces gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, organizó la reunión en Santa Fe, pero fue el único que acudió de los cuatro gobernadores fronterizos de Estados Unidos. Richardson también fue el único de Estados Unidos que había asistido a la conferencia de 2009 en Monterrey, México.

La actual gobernadora de Nuevo México, Susana Martínez, fue la única que asistió por Estados Unidos a la 29na reunión que duró dos días y concluyó el jueves en la ciudad portuaria mexicana de Ensenada, a unos 80,4 kilómetros (50 millas) al sur de San Diego.

California y Arizona enviaron representantes pero Texas no envió a nadie.

"No me parece que uno pueda hacer esto a medias", dijo Martínez en una entrevista. "Tiene que haber comunicación entre todos los 10 gobernadores y tratar de arreglar los problemas que afectan a cada cual en sus respectivos lados de la frontera".

La gobernadora de Nuevo México dijo que intentará extender en los próximos días una invitación para la próxima reunión que tendrá lugar en 2012 en Albuquerque y enviará un recordatorio tres meses antes de la fecha.

"Será como la invitación a una boda, hay que recordarle a la gente que no se olvide de asistir", agregó.

La mitad de los seis gobernadores fronterizos de México tampoco asistieron a la reunión. Los únicos que lo hicieron fueron los de Baja California, Chihuahua y Sonora, en tanto que estuvieron ausentes los de Nuevo León, Tamaulipas y Coahuila.

Brewer se excusó el martes de la reunión y canceló toda posibilidad de que ésta tuviera interés tras el fiasco del año pasado. El portavoz de la gobernadora, Matthew Benson, dijo que Brewer necesitaba ponerse al corriente sobre asuntos estatales debido a que había concluido el sábado una gira de 10 días por China.

La actividad más importante en el itinerario de Brewer del miércoles era una sesión informativa sobre la reforma a la agencia estatal de Servicios de Protección Infantil, dijo Benson. El portavoz insistió en que la reunión de 2010 y la oposición del gobierno mexicano a la ley de inmigración de Arizona fue ajena a la decisión de Brewer de permanecer en el estado.

"Hay más gobernadores nuevos en ambos lados de la frontera. Brewer esperaba reunirse y tener la oportunidad de conversar con ellos", expresó Benson.

Por su parte, el gobernador de California, Jerry Brown, pretendía acudir pero está ocupado en Sacramento en la revisión de cientos de iniciativas que debe firmar, dijo su vocero Gil Duran.

El gobernador de Texas, Rick Perry, esta abocado a la recaudación de fondos antes de que venza el viernes el plazo para la presentación de las declaraciones de financiamiento de la campaña presidencial. El miércoles asistió a un acto de recaudación de fondos en Tenesí, y el jueves en Tenesí, Carolina del Norte y Virginia Occidental.

Las reuniones se efectúan cada año y de manera alterna en Estados Unidos y México. Desde la cita de 1980 en Ciudad Juárez, México, estas conferencias se habían constituido en foros para el intercambio de oportunidades y desafíos, que van desde el comercio y la violencia transfronteriza hasta los derechos del agua y las necesidades de infraestructura.

A principios de la década de 1990, hasta 1.200 personas asistían a las conferencias de gobernadores fronterizos, ante lo cual se dispuso limitar el número de participantes para hacerlas más íntimas.