Tras el sacrificio de un hato de 819 animales bovinos enfermos de aftosa, Paraguay autorizó la exportación de subproductos de origen pecuario como cuero curtido, según informó el viernes el estatal Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa).

El brote de la enfermedad viral se registró en 13 de los 819 vacunos de una hacienda del norteño departamento de San Pedro, a 340 kilómetros de Asunción. El 19 de septiembre pasado el gobierno suspendió unilateralmente las exportaciones cárnicas a 67 mercados internacionales, estimándose un perjuicio de 300 millones de dólares.

Sin embargo, luego de que el domingo último se completara el sacrificio de las reses mediante el sistema denominado "rifle sanitario", Senacsa autorizó la venta al exterior de cueros apelambrado, curtido, semiterminado y terminado que sirven para la fabricación de carteras, cintos, zapatos, forros para sillas domésticas y de automotores, entre otras utilidades.

Senacsa dice en su comunicado que las exportaciones pueden reanudarse de acuerdo con el código sanitario de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), con sede en París, que apoya las ventas al exterior una vez controlado el brote viral de la aftosa.

El veterinario Flaminio Acosta, director de campo de la oficina de Senacsa en el departamento de San Pedro, dirigió personalmente el sacrificio de los vacunos de la hacienda Santa Helena, con la verificación técnica de expertos de la Organización Panamericana de la Salud y de Panaftosa.

"Existen siete cepas de aftosa en el Mundo: A, O, C, SAT1, SAT2, SAT3 y Asia1. En el Cono Sur de nuestro continente se vacuna contra las tres primeras: A, O y C. Especialmente, contra la cepa O que es la más fuerte", explicó Acosta en entrevista con The Associated Press especificando que la OIE "hasta el momento reconoce a estas siete cepas".

Agregó que las muestras de sangre de los 13 animales infectados en San Pedro "fueron enviadas para su estudio a los laboratorios de Senacsa, en Asunción; de Panaftosa con sede en Río de Janeiro y a un laboratorio de Inglaterra sugerido por las autoridades internacionales".

Acosta reveló a la AP que en Paraguay "se realiza la vacunación dos veces al año: en enero y febrero, y en julio y agosto. Se estima que el hato nacional es de 11 millones de cabezas de ganado vacuno".

El funcionario admitió que "la vacunación produce inmunidad en el animal contra la aftosa en un 80%; en esa franja de 20% está el riesgo. Al finalizar septiembre, podemos decir que en San Pedro no hay ni un sólo animal sospechoso de aftosa y creemos que el brote se controló totalmente. A mediados de octubre pediremos la verificación internacional para reiniciar otros trabajos que permitan la reanudación de las exportaciones de carne", sostuvo.