Aunque admite estar un escalón más arriba respecto a las eliminatorias anteriores, el técnico de la selección de fútbol de Uruguay, Oscar W. Tabárez, no echa las campanas al vuelo y admite que el recorrido al Mundial de Brasil 2014 será tan difícil como el camino a Sudáfrica.

Uruguay terminó quinto en las eliminatorias para Sudáfrica 2010, y tuvo que derrotar a Costa Rica en un repechaje para clasificarse a ese Mundial donde luego logró un inesperado cuarto lugar.

"Las eliminatorias suramericanas son de las más difíciles del mundo", dijo Tabárez el jueves por la tarde en una reunión con corresponsales de agencias de noticias.

Gracias a su excelente desempeño en Sudáfrica y la conquista del título de la Copa América en julio, Uruguay ascendió a un inédito cuarto lugar en la clasificación mundial de la FIFA.

"Es cierto, estamos ahora un escalón más arriba, pero de todas formas, los rivales también son de tener en cuenta, no hay ninguno fácil y así lo tomamos para el debut ante Bolivia el 7 de octubre", agregó el "Maestro" en la sede de la concentración de la "Celeste", donde los jugadores comenzarán a llegar la próxima semana para el inicio de las eliminatorias.

Siempre mesurado, el timonel que inició en 2006 una etapa de recuperación y renovación de las selecciones uruguayas señaló que "los partidos hay que jugarlos" y lógicamente no descarta que "se puede perder algún partido en las eliminatorias, pero tampoco debe ser tomado como un desastre".

A pesar de los logros recientes, Tabárez no hace alarde.

"Este es un gran mérito del plantel, cohesionado, donde los técnicos los respetan y ellos nos respetan. Todos están conscientes de que han cumplido un gran papel, pero no lo toman como un favoritismo y saben que estas eliminatorias serán igualmente de difíciles", dijo el técnico.

"Estas (las eliminatorias) son el inicio de metas muy importantes del año y debemos estar bien concentrados en esa meta. Nos jugamos mucho y ahora debemos concentrarnos en lo que hicimos bien y procurar mejorar lo que haya que mejorar en el funcionamiento del equipo".

El próximo año, Tabárez dirigirá la selección que disputará los Juegos Olímpicos de Londres.

La base del seleccionado es la misma de las eliminatorias pasadas y de la Copa América de Argentina, y Tabárez sabe que sigue contando con "los tres tenores" del gol — Diego Forlán (Inter), Edinson Cavani (Napoli) y Luis Suárez (Liverpool), de Inglaterra, aunque también está en sala de espera la estrella ascendente de Abel Hernández, del Palermo de Italia.

La parte ofensiva es el fuerte de los "celestes", pero el entrenador apuntó que no se pueden descuidar los sistemas defensivos y el mediocampo.

Tabárez destacó el "esfuerzo que despliega" Forlán por varios sectores de la cancha y recordó que en la Copa América sacó pelotas desde la zaga.

Confía en el plantel, pero advirtió que jugará quien esté mejor en los tres días previos al partido contra Bolivia que inaugura las eliminatorias.

"Sabemos que va a ser difícil, pero este grupo tiene una historia. Estamos bien, pero hay que mentalizarse como cuando las eliminatorias pasadas", dijo el técnico. "Siempre hay algo para mejorar y hay que ver las circunstancias en que llegan los futbolistas, evaluar las condiciones físicas y saben que no se juega con tener un nombre, sino que juegan por su rendimiento".

Tabárez señaló que Cavani ha mejorado de una lesión en un tobillo y estará en el plantel con un puesto asegurado siempre que esté en buenas condiciones.

¿Y que hay de los pronósticos?

"Nos fue bien contra los que decían que nos iba a ir mal. Pero hay que despojarse de esa cosa. Hay que trabajar mucho y eso es tarea de todos", sentenció.