Los ingresos de los estadounidenses bajaron en agosto por primera vez en casi dos años, con un 0,1 por ciento menos, mientras que su gasto aumentó un 0,2 por ciento, según informó hoy el Departamento de Comercio.

El descenso en los ingresos, el primero desde octubre de 2009, se reflejó en una caída de 12.200 millones de dólares en salarios, y sorprendió a los analistas, que habían previsto un aumento del 0,1 por ciento, en línea con los de los últimos meses.

Como resultado, la tasa individual de ahorro bajó al 4,5 por ciento del ingreso disponible después del pago de impuestos, el nivel más bajo desde diciembre de 2009.