El presidente Rafael Correa dijo el viernes que lo ocurrido hace un año, cuando una sublevación policial puso al borde del rompimiento democrático el país, le dio más fuerza para seguir en su proyecto político denominado Revolución Ciudadana.

El gobierno ha señalado que no fue una sublevación sino un fallido intento de golpe de estado.

Ante una multitud de simpatizantes, concentrados en un parque del norte capitalino, el mandatario dijo que "nos hemos reunido para decir el 30 de septiembre nunca más, que sepan los conspiradores que se van a encontrar con todo un pueblo con miles... dispuestos a dar la vida por defender la democracia, por defender nuestra revolución".

"No podemos darnos por vencidos, pese al dolor, a la indignación, la tristeza; tenemos y debemos hoy más que nunca... seguir adelante con esta revolución ciudadana, que de ese dolor salga fuerza, compromiso, convicción para no dar ni un solo paso atrás", señaló.

Durante los hechos, el mandatario se refugió en un hospital policial cercano, en donde quedó retenido unas 11 horas por los uniformados, pero fue rescatado tras un operativo militar en medio de un cruce de fuego. Se registraron una decena de muertos, entre civiles, policías y militares, según las autoridades.

La UNASUR expresó, por su parte, en un comunicado que sus estados miembros "ratifican su respaldo pleno al gobierno y al pueblo ecuatorianos en concordancia con los principios de promoción del orden democrático legítimamente constituido, el estado de derecho, la paz y el respeto a los derechos humanos como pilares fundamentales de la convivencia social, el desarrollo y la integración regional".

La jornada de recordación inició con una misa en la catedral metropolitana con la presencia de Correa y buena parte de sus ministros, que llegaron en medio de una fuerte custodia militar y policial.

El jefe de la policía, general Patricio Franco, señaló que "ser policía es saber decir me equivoqué y proponerse no cometer el mismo error".

El ex presidente Lucio Gutiérrez (2002-2005), a cuyo partido Sociedad Patriótica el gobierno culpó de estar atrás de la sublevación, dijo que "esto fue un autogolpe por parte de Rafael Correa, de una manera similar de lo que sucedió en Venezuela y Bolivia, siguiendo un libreto que viene desde Cuba".