Brasil está negociando con sus vecinos amazónicos la forma de compartir los recursos del Fondo de la Amazonía, un mecanismo destinado a financiar proyectos de preservación forestal y que tiene como donantes a países europeos, informaron hoy fuentes oficiales.

"Estamos realizando una revisión estratégica sobre el uso del Fondo de la Amazonía y negociando con otros países amazónicos que pueden beneficiarse", afirmó la ministra brasileña de Medio Ambiente, Izabella Teixeira, en una rueda de prensa con corresponsales extranjeros en Río de Janeiro.

Según la ministra, Brasil está discutiendo con los donantes del Fondo mecanismos para que proyectos de otros países amazónicos puedan recibir hasta un 20 por ciento de los recursos captados.

El Fondo de la Amazonía fue creado en 2008 por el Gobierno brasileño para captar recursos de Gobiernos y de entidades extranjeras, así como de organizaciones internacionales interesados en financiar proyectos de preservación del mayor pulmón vegetal del mundo, así como proyectos de desarrollo sostenible en la región.

La iniciativa fue rápidamente acogida por el Gobierno de Noruega, que se comprometió a aportar 1.000 millones de dólares al fondo internacional hasta el 2015.

El mecanismo financiero también ha captado donaciones de Alemania y el Reino Unido, en tanto que los Gobiernos de países como Corea, Japón y Suecia han manifestado su intención de contribuir.

Los recursos, administrados por el estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) de Brasil, financiarán proyectos que demuestren que la Amazonía es más valiosa en pie que talada por los madereros y en subsidios para habitantes de la región que se comprometan a preservarla.

Pese a que el BNDES ya seleccionó los primeros proyectos de organizaciones no gubernamentales y de instituciones públicas que recibirán recursos del fondo, Teixeira dijo que el Gobierno decidió revisar todo el mecanismo y está discutiendo tanto con Noruega como con el banco una nueva estrategia.

"Queremos compartir también ese debate (la nueva estrategia) con los otros países amazónicos", afirmó.

Según la ministra, además de financiar pequeños y grandes proyectos de desarrollo sostenible, Brasil desea que el fondo también pueda ser usado para combatir la deforestación.

Teixeira citó como ejemplo la "Beca Verde", un subsidio anunciado esta semana por la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, y que será concedido a las personas que viven en áreas de preservación y en reservas de extracción para compensarlos por los servicios ambientales que prestan.

"La beca se ofrecerá a las personas que ya viven en áreas preservadas para incentivar a los que viven de la selva y no de destruir la selva", aseguró.

"Es necesario remunerar a quien protege la selva y lo hacemos en el contexto del Programa Brasil sin Miseria", agregó la funcionaria al referirse a otra iniciativa de Rousseff para beneficiar a las cerca de 16,2 millones de personas que están en la pobreza extrema.

La ministra explicó que el "Beca Verde" ofrecerá inicialmente una ayuda de 300 reales (unos 167 dólares) a las familias que viven en áreas preservadas y beneficiará este año a unas 18.000 familias.

La meta del Gobierno es poder beneficiar a finales del próximo año a las cerca de 73.000 familias que se calcula que viven en reservas ambientales en Brasil.