El ministro de Deporte Orlando Silva defendió el jueves una polémica ley promovida por la FIFA que define las condiciones para la organización del Mundial de 2014 en Brasil, y negó acusaciones de que viola la soberanía nacional.

Silva dijo en una entrevista con radioemisoras en todo el país que confía en que la ley será aprobada este año, a pesar de las objeciones planteadas por legisladores de oposición.

"La ley general del Mundial es un proyecto que consolida las garantías gubernamentales que Brasil asumió con la FIFA al obtener el derecho a organizar el Mundial. Tiene que ver con protección de marcas y productos de la FIFA, acceso a visas para todos los que vendrán a Brasil, no solo dirigentes, sino profesionales que vendrán a trabajar y 600.000 visitantes que vendrán", declaró Silva en la entrevista.

Señaló que un componente importante es el combate a la piratería mediante regulaciones que protejan las marcas y productos de la FIFA.

El ministro visitó la víspera al presidente de la Cámara de Diputados, Marco Maia, para pedirle urgencia en la tramitación del proyecto de ley.

Sin embargo, legisladores opositores dejaron ver su insatisfacción con el proyecto de ley, que algunos calificaron como una "imposición" de la FIFA que contraviene leyes nacionales. El senador izquierdista Randolphe Rodrigues aseguró que violenta la soberanía nacional por atropellar la normativa nacional.

Silva negó esa versión: "tengo certeza de que no hay ninguna violación a la soberanía de Brasil. Al contrario, es una afirmación de la soberanía de Brasil, que convive armoniosamente con la FIFA en la preparación de este evento".

Recordó que en las próximas semanas el proyecto comenzará a ser discutido en comisiones legislativas donde será discutido y perfeccionado.

Expresó su confianza de que pueda concluir su trámite legislativo este año, con lo cual dijo que Brasil completaría sus compromisos legales con la FIFA, luego de que el año pasado aprobó una ley tributaria específica para el Mundial.

El ministro anticipó que en los próximos días habría un encuentro de autoridades brasileñas con dirigentes de la FIFA, en la cual señaló que la presidenta Dilma Rousseff pidió definir las preocupaciones de la FIFA para que el país pudiera darle a la organización plenas garantías institucionales y jurídicas en la preparación del Mundial.

Silva no pudo precisar la fecha del encuentro ni dijo si la presidenta Rousseff participaría.