La primera ministra de Tailandia, Yingluck Shinawatra, ordenó hoy a los miembros de su Gabinete viajar a las zonas inundadas del país y pasar al menos una noche allí para cerciorarse de que la asistencia gubernamental llega a su destino, cuando hay 166 muertos y decenas de miles de evacuados.

La mandataria, que no lleva dos meses en el cargo y menos de un año en política, les recordó a sus ministros que el nivel del agua en las inundaciones ha alcanzado niveles críticos, según la edición digital del diario Bangkok Post.

Yingluck también instruyó al Comando de Operaciones de Seguridad Interna para que incorpore soldados en las tareas de salvamento y habilitación.

El Gobierno tailandés aprobó esta semana un fondo de urgencia de 10 millones de bat (320.235 dólares o 234.244 euros) y otro de 7.200 millones de bat (211 millones de dólares o 171 millones de euros) para compensar a unas 351.000 familias por las pérdidas de las cosechas.

Igualmente avaló la distribución inmediata de alimentos, ropa, agua y medicinas, y la entrega de 2.000 barcas a las áreas anegadas para atender las necesidades básicas de los damnificados.

Tras organizar las tareas de sus ministros, Yingluck mantuvo esta mañana videoconferencias con varios gobernadores de provincias dañadas, como los de Chiang Mai, Chaiyaphum, Khon Kaen y Mahasarakham, todas ellas en el noreste de Tailandia.

Hasta la fecha, 166 personas han muerto y decenas de miles han sido desplazadas por las inundaciones que se registran desde finales de julio en las regiones septentrional y central de Tailandia, según el Departamento de Meteorología.

Las autoridades advierten de que 38 provincias del norte se encuentran en estado de alerta por las riadas esta semana y que el temporal también afectará a las zonas marítimas del sur, en el Mar de Andamán y el golfo de Tailandia.

El Gobierno calcula que el país necesitará unos 40.000 millones de bat (unos 1.200 millones de dólares u 884 millones de euros) para solucionar a largo plazo el problema de las inundaciones, un objetivo que se fijaron infructuosamente administraciones anteriores.

Tailandia soporta todos los años riadas y avalanchas de tierras fruto de las copiosas precipitaciones que caen durante la estación lluviosa o de los monzones, que empieza a finales de mayo o en junio y se prolonga hasta octubre.