La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) condenó hoy la "reciente escalada represiva" contra la disidencia en Cuba y las violaciones a la libertad de expresión, al tiempo que lamentó la falta de solidaridad de los Gobiernos latinoamericanos con el pueblo cubano.

La SIP, con sede en Miami, denunció también los obstáculos con los que choca la prensa extranjera que informa desde la isla.

Todos estos temas serán abordados por una comisión especial durante la Asamblea General de la SIP, que se celebrará en Lima (Perú), del 14 al 18 de octubre.

El martes pasado fueron golpeados e insultados por agentes de la policía política Martha Beatriz Roque, dirigente de la Red Cubana de Comunicadores Comunitarios (RCCC); Arnaldo Ramos Lauzerique, miembro de esa misma organización, y Berta Soler, de las Damas de Blanco, señaló la SIP.

Roque, expresa política, denunció que, pese a que había sido "arrestada y maltratada muchas veces", nunca antes "había sido tan golpeada. Me duelen los golpes, pero lo que más me duele es la falta de libertad", afirmó.

El presidente de la SIP, Gonzalo Marroquín, resaltó que la "falta de respeto en Cuba a las libertades de expresión, de prensa y de reunión son el reflejo de un régimen arcaico que reprime y hostiga las críticas y las exigencias de cambio de parte de sus ciudadanos".

Según la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, las acciones represivas contra los medios independientes y opositores "han crecido en frecuencia, al registrarse sólo en el mes de septiembre más de 400 arrestos arbitrarios de pocos días u horas", la cifra más alta de detenciones en los últimos diez años.

"A esta represión se suman las promesas incumplidas del régimen de permitir mayor acceso a internet, lo que demuestra el miedo que tienen las autoridades al flujo de información tratando de evitar efectos positivos como los de la Primavera Árabe", acotó Marroquín.

Marroquín, presidente del diario guatemalteco Siglo 21, añadió que la represión también se ha manifestado contra la prensa extranjera y citó los casos del nuevo jefe de la agencia France Press, y de Mauricio Vicent, este último corresponsal de los medios españoles El País y la Cadena Ser, a quienes se les negó ejercer su labor en Cuba.

Asimismo, prosiguió, "llama mucho la atención la falta de solidaridad de Gobiernos latinoamericanos con el pueblo cubano para denunciar los atropellos a los derechos humanos".

"La única solidaridad que hemos registrado hasta ahora es la que oficialmente los Gobiernos le brindan al régimen de Raúl Castro", lamentó Marroquín.

Agregó que, si bien el Gobierno cubano liberó a periodistas encarcelados durante la Primavera Negra (marzo, 2003), la mayoría de los cuales fueron desterrados a España, "ahora parece que el régimen redobla sus esfuerzos para castigar y censurar a toda la disidencia".

Desde julio de 2010, tras conversaciones de las autoridades cubanas con la Iglesia católica y el Gobierno español, fueron excarcelados 22 periodistas independientes, desterrados, en su mayoría, hacia España.

La SIP es una entidad sin fines de lucro dedicada a la defensa y promoción de la libertad de prensa y de expresión en las Américas. Está compuesta por más de 1.300 publicaciones de América.