La criminalidad que campea en países como México o Guatemala por lo general no afecta sus principales sitios turísticos, aseguró hoy el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, tras inaugurar con el presidente de El Salvador, Mauricio Funes, el XIX Congreso Interamericano de Turismo.

Sin embargo, Insulza señaló la importancia de que los Gobiernos protejan su industria turística ante la inseguridad y atribuyó a "la cobertura internacional" el temor que aleja a los turistas de lugares que en realidad, dijo, son seguros.

"Si los países toman adecuadamente las medidas, es posible defender la industria turística frente a los problemas de seguridad que, por lo demás, generalmente ocurren en otras zonas de los países", declaró a los periodistas el titular de la Organización de Estados Americanos (OEA).

"Lo que se hace complejo es la cobertura internacional, que atemoriza a la gente para que no vaya a lugares en los cuales nunca ha habido criminalidad ni crímenes graves que reportar", enfatizó.

Hay gente que señala, agregó, que en "tal país, México, El Salvador o Guatemala", hay mucha inseguridad, "pero se le olvida decir que las zonas de criminalidad muchas veces están muy lejos de las zonas donde se realiza el turismo".

Funes admitió en su discurso que la delincuencia es "un obstáculo para el desarrollo del sector turístico nacional y regional", pero sostuvo que "los esfuerzos realizados para proteger y dar seguridad" a esta industria "han dado hasta ahora buenos resultados".

"Nuestros destinos turísticos se muestran seguros gracias, entre otras cosas, a la cooperación entre el sector privado y las autoridades de seguridad", y al trabajo de las policías de turismo en todos los países centroamericanos, añadió.

Funes e Insulza coincidieron en que el turismo es fundamental para combatir la pobreza, generar empleo e impulsar el desarrollo de los países americanos, con aprovechamiento y respeto del medio ambiente y el patrimonio cultural.

El gobernante salvadoreño anunció, al respecto, que su Gobierno propondrá en el Congreso la creación de un fondo hemisférico para financiar y brindar asistencia técnica a comunidades pobres de los países americanos que tengan potencial turístico.

El turismo es "una herramienta de primer orden en la lucha contra la pobreza, contra la desigualdad y contra la exclusión", enfatizó Funes, quien indicó que ello requiere mayores inversiones y apoyo a los pequeños y microempresarios del sector.

Destacó, asimismo, el compromiso de los países de esta región para "trabajar conjuntamente para elevar el posicionamiento de América Central como un multidestino cultural y de naturaleza, además de impulsar el turismo intrarregional".

Insulza indicó en su discurso que, según datos de la Organización Mundial de Turismo (OMT), América movilizó en 2010 el 16 por ciento del turismo mundial, lo que supone más de 150 millones de personas, dos tercios de ellas procedentes de la misma región.

Mencionó como ejemplo del potencial de la industria turística que en Bahamas representa el 20 por ciento del producto interior bruto y el 29 por ciento del empleo.

El director del Departamento de Desarrollo Económico, Comercio y Turismo de la OEA, Carlos Mladinic, alertó durante el congreso sobre la importancia de fomentar el turismo en las subregiones americanas en vez de insistir en atraer visitantes de continentes como Asia.

"Atraer turistas de Asia podría ser un esfuerzo inútil para América" porque, por ejemplo, los chinos suelen quedarse en países que comparten su cultura, aunque "algo vamos a captar" de ese mercado, explicó.

"Veamos nuestro barrio, nuestro entorno", planteó Mladinic, y refirió que las proyecciones indican que entre 1980 y 2020 se triplicará la movilización mundial de turistas, de 6 a 21 por cada 100 habitantes por año, pronóstico que en América es de 10 a 23.

En el cónclave, que terminará mañana, participan ministros, viceministros y otras autoridades de unos 25 países americanos, además de representantes del sector privado y de organismos internacionales.