La Asociación de Bancos Privados de Ecuador (ABPE) dijo hoy que el sistema bancario del país es "sólido" y podrá afrontar la venta de las acciones que posee en empresas ajenas a ese sector, como contempla un proyecto de ley que estudia el parlamento, aunque cree que eso debilitará a las entidades financieras.

La Asamblea Nacional (parlamento) tiene plazo hasta hoy para pronunciarse sobre el proyecto de Ley de Regulación y Control del poder de Mercado que, entre otros, obliga a los bancos a vender toda participación superior al 6 % en negocios fuera de su ámbito, con lo que aplica una propuesta aprobada en una consulta popular en mayo por los ecuatorianos.

El director ejecutivo de la ABPE, César Robalino, consideró que la medida "desintegra a los grupos financieros" pues las ventas podrían resolverse por remates, lo que, en su opinión, provocaría un debilitamiento de la base patrimonial del sistema bancario ecuatoriano.

"No es que los bancos vayan a quebrar, nadie va a quebrar. Hoy por hoy los bancos están solventes, sólidos", subrayó en una reunión con la prensa extranjera.

Apuntó que los banqueros no quieren "ruido en el mercado" ni que la ciudadanía se ponga nerviosa.

"Estoy seguro de que no va a haber quiebra bancaria ni pánico bancario tampoco, ni nada de eso, por la sencilla razón de que los bancos están solventes y van a absorber el golpe. Lo que sí va a haber es un debilitamiento de la base patrimonial y el crédito no se va a expandir como se viene expandiendo" al 25 % anual, añadió.

Ello afectará "no positivamente al crecimiento de la economía", indicó.

Robalino, que opina que se debe respetar la decisión de la consulta popular, cree conveniente que se extienda el plazo para la venta de las acciones, algo que han sugerido en los diálogos sobre el proyecto de ley, cuyo texto actual obliga a la banca a deshacerse de los activos antes de julio del próximo año.

Si la Asamblea aprueba hoy el proyecto de ley pasará al Ejecutivo para un nuevo pronunciamiento, pero si no hay una votación se convertirá en ley automáticamente.

Previamente, la Junta Bancaria dictó una resolución sobre el tema, que a juicio de Robalino contiene "fallas".

Por ello, en su opinión, el jefe de Estado, Rafael Correa, "decidió incorporar una serie de reformas a la Ley de Instituciones Financieras en el proyecto Antimonopolio", como se conoce al que estudia hoy la Asamblea.

Robalino comentó que en la resolución de la Junta Bancaria se disponía la venta del excedente del 6 % de acciones, pero en el proyecto de ley se señala que si no se ha vendido hasta julio de 2012 "se incautarán las acciones" y se las someterán a remate público, en tanto que la primera habla de "transferencia" a un fideicomiso.

Asimismo, apuntó que en la resolución de la Junta Bancaria no se decía que los "administradores" estaban obligados a vender sus acciones superiores al 6 %, como sí apunta el proyecto de ley.

El director ejecutivo de la ABPE aclaró que la asociación no está contra la norma pues "Ecuador necesita una ley que fomente, estimule, la competencia y que naturalmente regule todo lo que son estructuras de mercado monopólicas o aquellas prácticas que en un momento dado sencillamente restringen la competencia".

Sin embargo, consideró que el tema de la reforma a la Ley de Instituciones Financieras no debe tratarse en el proyecto de Ley de Regulación y Control del poder de Mercado.

El Gobierno asegura que los banqueros deben dedicarse únicamente a su actividad ante la eventualidad de conflicto de intereses cuando un importante accionista de un banco mantiene otro tipo de negocios.

En julio pasado, Correa aseguró que es urgente y necesaria la Ley Antimonopolios para regular los poderes de mercado.

"Aquí sí tenemos concentración de la actividad económica. Existe una economía terriblemente concentrada, donde un puñado de empresas y las respectivas familias propietarias manejan toda la economía privada", afirmó entonces.