Unos 20 fotoperiodistas ecuatorianos muestran desde hoy de forma anónima la historia visual de la revuelta policial del 30 de septiembre de 2010, en una exposición de imágenes que recoge el caos que se vivió en esa jornada, la más dura prueba que ha soportado el Gobierno del presidente Rafael Correa.

Rostros de desesperación y de ira, de apego y de rechazo a Correa, fotos desde el punto de vista de los alzados y de la gente que fue a respaldar al mandatario, forman parte de la muestra.

También hay periodistas salvando obstáculos para cubrir la información, heridos y el cadáver de un agente leal al Gobierno que cayó en medio de un tiroteo durante el rescate de Correa, retenido en un hospital.

La exposición, organizada por la Sociedad de Cronistas Gráficos de la provincia de Pichincha (cuya capital es Quito), que se inaugurará hoy oficialmente, presenta unas 150 fotografías en gran formato, además de otras 200 proyectadas en pantalla gigante.

Se trata de "una cronología de los acontecimientos" registrados a través de las lentes de los fotoperiodistas que estuvieron "en el medio" de ellos, indicó a Efe Alfredo Lagla, presidente de la Sociedad de Cronistas Gráficos.

La exposición fotográfica se abre la víspera del primer aniversario de la revuelta, que empezó ese día como una inédita protesta policial por temas salariales, pero que desembocó en un alzamiento.

En esa fecha, que el Gobierno considera que hubo "un intento de golpe de Estado", el propio Correa fue uno de los más importantes protagonistas, al estar retenido por los alzados por más de nueve horas en un hospital policial aledaño al centro de las manifestaciones.

La muestra recorre ese día desde el instante en el que el presidente acude al regimiento policial donde se había concentrado la protesta para dialogar con los agentes.

El desafío de Correa para que paren las protestas y el desencadenamiento de la violenta respuesta contra el mandatario ocupan parte de la exposición fotográfica.

Con esta exposición se intenta "demostrar nuestro trabajo", el quehacer cotidiano del "periodismo de información" que, a veces, debe actuar bajo "condiciones muy duras", como las del 30 de septiembre de 2010, explicó Lagla.

La muestra tardó en salir a la luz debido a que muchos de los fotoperiodistas tenían temor a ser "judicializados" en los tribunales que investigan los acontecimientos, o ser objeto de represalias por los agentes retratados.

Por ello, en la exposición las fotografías "van sin nombre" del autor, ni pie de foto, porque "las imágenes cuentan la historia por sí mismas", apostilló Lagla.

"Siempre habrá ese tipo de temor", pero "creemos que ya se ha hablado mucho de esto" y ahora hay menos peligro de exponer el material, mencionó el dirigente.

Destacó también la calidad de las fotografías que integran la muestra, tanto por su valor visual como por el nivel técnico alcanzado por los realizadores de las imágenes.

Los fotoperiodistas, aseguró, "siempre estamos preparados para este tipo de eventos", además de que "muchos de nosotros ya hemos pasado por estas circunstancias, sobre todo durante las crisis sociales que desembocaron en los derrocamientos del poder de los presidentes Abdalá Bucaram (1996-1997), Jamil Mahuad (1998-2000) y Lucio Gutiérrez (2003-2005).

No obstante, lo del 30 de septiembre de 2010 "es lo máximo que hemos pasado", por el peligro que generó el incesante tiroteo que precedió al rescate de Correa del hospital policial donde estaba retenido, afirmó uno de los fotoperiodistas.

La exposición estará abierta hasta el próximo 4 de octubre en el auditorio del Instituto Superior Tecnológico para el Desarrollo (Ispade) de Quito.

Por Fernando Arroyo León.