El Gobierno de EE.UU. dijo hoy que "no tiene planes de cortar la asistencia bilateral a Argentina", en respuesta a los temores despertados en Buenos Aires por el Departamento del Tesoro, aunque instó al país a "normalizar la relación con sus acreedores".

"Estados Unidos y Argentina comparten una historia de cooperación, y estamos comprometidos a fortalecer y profundizar en nuestra relación en las áreas de interés mutuo", indicó la portavoz del Departamento de Estado de EE.UU., Victoria Nuland, en un comunicado.

La portavoz respondió así a una pregunta sobre la posibilidad de que el Departamento de Estado tenga en cuenta, a la hora de determinar su asistencia al país, el cambio de política anunciado la semana pasada por el Departamento del Tesoro.

En una audiencia en el Congreso, la secretaria adjunta del Tesoro para mercados internacionales, Marisa Lago, indicó el 21 de septiembre que Estados Unidos votará en contra de la concesión de créditos a Argentina en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial (BM).

El Tesoro respaldó así las denuncias de congresistas e inversores estadounidense de que el país suramericano incumplió un fallo a favor de la compañía norteamericana Azurix en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi), perteneciente al BM.

"Como Gobierno, hemos alentado a Argentina a resolver sus asuntos pendientes en el Ciadi, así como tomar las medidas necesarias para normalizar total y definitivamente sus relaciones con sus acreedores", indicó Nuland en su conferencia de prensa diaria.

Pese a que Argentina ha saldado la mayoría de sus deudas pendientes desde 2001, cuando se declaró en cese de pagos, deberá pagar aún el próximo año intereses de deuda pública por 44.808,4 millones de pesos (10.567,5 millones de dólares), un 24 por ciento más que en 2011.