La economía creció un poco más en el segundo trimestre que lo pronosticado, pero siguió peligrosamente débil en cuestión de desempleo y el alza en los precios de la gasolina.

Muchos economistas pronosticaron un crecimiento algo mayor en el tercer trimestre en curso.

La tasa de crecimiento fue de 1,3% anual en el trimestre abril-junio, un ligero aumento en comparación con un cálculo de 1% realizado el mes anterior, dijo el jueves el Departamento de Comercio. La mejora reflejó un leve aumento en el gasto de los consumidores y el comercio.

Empero, incluso con esta revisión en alza, la economía estadounidense creció a un ritmo anual de sólo el 0,9% en el primer semestre, su peor desempeño desde que la recesión concluyó oficialmente hace más de dos años.

Aunque muchos economistas no esperan otra recesión, no ven que el anémico crecimiento aumente lo suficiente como para reducir el desempleo, que en agosto seguía atascado en el 9,1%. Otros creen que habrá un repunte de entre el 2% y el 2,5% en el presente trimestre.

En un informe por separado, el número de solicitudes para cobrar el seguro por desempleo cayó bruscamente la semana pasada, una señal alentadora de que disminuyen los despidos.

El Departamento del Trabajo indicó que las solicitudes semanales bajaron en 37.000 a una cifra estacionalmente ajustada de 391.000, el menor nivel desde el 2 de abril, y la primera vez que caen por debajo de las 400.000 desde el 6 de agosto.

Un panel especializado en pronósticos para la Asociación Nacional de Economía de los Negocios calculó que el crecimiento total del año será de un 1,7%. En enero, muchos economistas habían vaticinado un 3% al 4% en todo el año.

El crecimiento del 1,3% en el segundo trimestre siguió a un incremento aún más débil de 0,4% en el primero.

Los economistas creen que el gasto de los consumidores, que en Estados Unidos suma el 70% de la actividad económica, mejorará levemente en el segundo semestre.

Y aunque las estadísticas en el presente trimestre han mejorado un poco, algunos analistas advirtieron que el crecimiento sigue siendo tan débil que continúa presente el riesgo de una nueva recesión.