Cuatro ciudades disputan el derecho de ser sede del partido inaugural del Mundial de 2014, que deberá ser definido por la FIFA en octubre, dijo el jueves el ministro brasileño de Deporte, Orlando Silva.

No obstante, el gobierno brasileño pretende que el organismo utilice criterios técnicos para escoger a la ciudad que recibirá la apertura del máximo torneo del fútbol mundial.

Las ciudades en la contienda son Brasilia, que tiene a su favor el ser la capital y tener menos problemas de tránsito que otras sedes, aunque ofrece menos opciones de alojamiento que las otras, y Sao Paulo, principal centro futbolístico del país aunque con atrasos en la construcción de su estadio y con graves problemas de movilización urbana.

Las otras dos ciudades en la disputa son Belo Horizonte y Salvador, que han hecho menos campaña por albergar el partido inaugural.

"La decisión sobre las ceremonias, partido de apertura, partido de clausura, es de la FIFA. Nosotros hemos estimulado que sean utilizados criterios técnicos, que se usen bases objetivas para ver las ciudades que tienen las mejores condiciones según las características de cada fase de la Copa", dijo Silva a radioemisoras en todo el país.

Indicó que la FIFA tiene previsto definir en octubre cuál de la cuatro ciudades recibirá el partido inaugural. Aunque aún no hay una definición oficial sobre la final del Mundial, hay un consenso general en Brasil de que ese partido se disputará en el estadio Maracaná, de Rio de Janeiro.

Silva recordó que el partido inaugural es el que reunirá a la mayor cantidad de jefes de estado que visitarán Brasil durante el Mundial, por lo cual la ciudad escogida deberá reunir condiciones para recibir esas autoridades en el aeropuerto y con hoteles adecuados para el público, autoridades y delegaciones.

"Esos son criterios fundamentales para tratar el tema de la sede de la apertura del Mundial", destacó Silva.

El ministro también aseguró que Brasil 2014 será el Mundial "más verde de la historia", debido a que los 12 estadios están siendo construidos o remozados con certificación ambiental de sustentabilidad.

Al mismo tiempo, dijo, el criterio ecológico "permea los proyectos de transporte urbano, valorizamos el uso de energía limpia, como biocombustibles, y vehículos leves sobre rieles (tranvías). Todo eso va a garantizar el sello verde que el Mundial debe tener".

No obstante, el gobierno admitió que gran parte de esas obras de transporte dentro de las ciudades sede ni siquiera han comenzado a ser construidas y algunas podrían no estar concluidas a tiempo para el mundial.