El Consejo de Seguridad está ahora dividido incluso sobre si amenazar a Siria con sanciones de la Organización de Naciones Unidas.

El consejo se reunió nuevamente el jueves a puertas cerradas para tratar de resolver las divisiones sobre lo que sería una primera resolución de la ONU condenando los seis meses de represión militar contra manifestantes y haciendo un llamado a negociaciones políticas integrales.

Pero los europeos y Rusia estuvieron en desacuerdo sobre mencionar la posibilidad de sanciones contra el gobierno del presidente Bashar Assad.

Los europeos insisten en que si Siria no acata las exigencias, incluida la inmediata detención de la violencia y respetar los derechos humanos, el consejo debería considerar sanciones. Pero el embajador ruso ante el organismo internacional, Vitaly Churkin, dijo que Moscú se opone totalmente incluso a mencionar la posibilidad de sanciones.