El congreso anual del Partido Laborista del Reino Unido terminó hoy en Liverpool (noroeste de Inglaterra) con el mensaje de dejar atrás los errores del pasado y concentrarse en reconstruir la formación para ganar las elecciones en 2015.

La "número dos" del partido, Harriet Harman, instó a los delegados a "dejar de disculparse" y a "pasar página" a los errores cometidos por los últimos Gobiernos laboristas -que desembocaron en la derrota electoral de la formación en mayo de 2010-, ya que "hay mucho trabajo por hacer".

"Los dos Eds (el líder del partido, Ed Miliband, y el portavoz de Economía, Ed Balls) admitieron lo que todos sabemos: que no todo lo que hicimos en el Gobierno salió bien y la gente debe saber que hemos aprendido lecciones", dijo Harman.

Sin embargo, añadió, "es hora de pasar página y avanzar porque tenemos mucho trabajo por hacer".

Según la diputada, el congreso de este año, el primero de Miliband como líder tras su nombramiento en el del año anterior, ha marcado "un punto de inflexión", ya que el dirigente ha expuesto "su visión valiente y optimista para el futuro".

En su discurso del pasado martes, Miliband definió su proyecto para el Reino Unido del futuro, una sociedad en la que se premiaría el esfuerzo de empresarios y gente corriente y se abandonaría la cultura del "dinero fácil" que fomentan los "depredadores" del sector financiero.

El líder laborista aseguró que, si llega a gobernar, potenciará una economía basada en la producción y la manufactura en lugar de dar prioridad, como hasta ahora, al sector de las finanzas.

En la jornada de hoy los asistentes al congreso, que empezó el pasado domingo, votaron además a favor de una moción del sindicato Unite para defender el empleo en la aeronáutica BAE Systems, ante el anuncio de despido de 3.000 trabajadores, algunos de los cuales se desplazaron a Liverpool.

El propio Miliband llamó al Gobierno a "mojarse" a favor de estos asalariados, mientras que uno de los directivos de Unite, Len McCluskey, dijo que el Ejecutivo podría evitar los despidos invirtiendo en la mejora del bombardero Typhoon.

Harman insistió en que, frente al primer ministro David Cameron y su "número dos", el liberaldemócrata Nick Clegg, el líder laborista es el único que "entiende la preocupación de la gente corriente" ante el deterioro de la situación económica.

Sobre la evolución del partido, que goza de una ligera ventaja en las encuestas frente al Conservador y el Liberal Demócrata, que gobiernan en coalición, dijo que este ha aumentado en 65.000 el número de afiliados en los últimos meses.

De cara a las próximas elecciones generales, Harman advirtió de que los laboristas deben olvidar sus tabúes políticos y las "áreas prohibidas" en un intento de conectar con lo que quieren la mayoría de los británicos.