Un ex jefe de la policía secreta colombiana condenado por el homicidio de un activista de derechos humanos se declaró en "rebeldía judicial" al anunciar que ni acudirá ni se defenderá en otros procesos que se le siguen.

Así lo indicó Jorge Noguera, ex director del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), o la policía secreta, en una carta fechada el 25 de septiembre y dirigida a la fiscal general Viviane Morales publicada el jueves en la página de internet del ex presidente Alvaro Uribe (2002-2010). Uribe fue quien designó a Noguera en 2002.

En octubre de 2005 Noguera renunció en medio de denuncias de que paramilitares habían infiltrado ese cuerpo policial, que depende directamente de la presidencia.

"No pediré prueba alguna, ni alegaré, ni me defenderé de ninguna manera... Desde ya revoco los poderes que les haya otorgado a abogados en estos y en cualesquiera otros procesos que se tramiten... y rechazo la designación de cualquier abogado defensor", dijo Noguera, un abogado de 47 años.

La oficina de prensa de la Fiscalía dijo que la carta de Noguera aún no ha llegado a manos de Morales, quien tampoco había comentado el caso desde la noche del miércoles cuando comenzaron a circular en medios locales apartes de la misiva.

Sin referirse concretamente al caso de Noguera, Néstor Armando Novoa, director de las oficinas de la Fiscalía en todo el país, explicó en diálogo telefónico que cuando una persona se niega a comparecer ante la justicia el proceso o los procesos que cursan en su contra "no se detienen porque se le juzga como persona ausente".

Según dijo, "se le pide a la Defensoría Pública que le nombre un abogado de oficio y los casos continúan... Además, en Colombia hay un derecho constitucional por el cual las personas tienen derecho a guardar silencio".

Noguera está detenido desde diciembre de 2008 en la cárcel de La Picota, al sur de Bogotá, y desde el 14 de septiembre purga una condena de 25 años de prisión que le fue impuesta por la Corte Suprema.

El máximo tribunal declaró culpable a Noguera de complicidad en el asesinato a manos de paramilitares del sociólogo y profesor universitario Alfredo Correa De Andréis, baleado por sicarios en septiembre de 2004 en la ciudad de Barranquilla, en el Caribe colombiano. El catedrático investigaba el desplazamiento forzado de campesinos en la zona caribeña a manos de paramilitares.

En su carta, Noguera se quejó de que todo su caso se basó en testimonios de un ex funcionario del DAS y que en el expediente en su contra "no existen registros telefónicos, de correo electrónico, fotográficos, fílmicos, documentales, informes de inteligencia, archivos de computadores, acuerdos, pactos o prueba física alguna o ajena, que me vincule con paramilitares o con alguna otra organización delincuencial".

Al declararse supuesta víctima de un "sistemático ataque" y en protesta por "la infame condena" que le fue impuesta por el máximo tribunal, Noguera dijo que tomó la decisión de no defenderse ni asistir a otras audiencias en procesos pendientes, como uno por su presunta participación en un caso de espionaje desde el DAS a periodistas, activistas, políticos opositores, magistrados de la Corte y funcionarios del gobierno de Uribe.

Respecto de Uribe, Noguera dijo que "ni los 25 años de cárcel a que he sido condenado de manera injusta y deshonesta... me harán faltar a la verdad o mentir en contra del ex presidente Uribe para complacer oscuros intereses o lograr beneficios frente a mi injusta condena".

Según Noguera, "nunca el ex presidente Uribe me dio instrucción o insinuó siquiera comportamiento indebido alguno durante mi paso por más de tres años al frente del DAS".

Agregó que la condena en su contra es la antesala para "ir construyendo los antecedentes que el día de mañana servirán para llamar indebidamente a cuentas al ex presidente Uribe".

Contra Uribe aún no hay ninguna averiguación penal formal.