El presidente Hugo Chávez afirmó el jueves que está convencido que existen sectores dentro de la petrolera estatal Petrobras, de Brasil, contrarios a un acuerdo para asegurar la participación de Venezuela en una refinería de crudo pesado en el noreste brasileño.

Chávez recordó que a comienzo de septiembre llamó la presidenta brasileña Dilma Rousseff para celebrar el cierre de las negociaciones de un acuerdo entre Petrobras y la corporación estatal Petróleos de Venezuela S.A, (PDVSA), que aseguraría la participación de esta última en la construcción de la refinería Abreu e Lima, en el estado nororiental brasileño de Recife.

Pero poco después, dijo Chávez, "hubo allá una declaración de alguien de Petrobras, diciendo que faltaba no sé qué cosa", frustrando una vez más la incorporación formal de Venezuela al proyecto.

"Creo que en Petrobras hay sectores o actores que no quieren el acuerdo, estoy convencido de eso y lo tengo en mi agenda para hablarlo con la presidenta, con mi querida Dilma", comentó el mandatario.

"Estoy convencido de eso, porque cuando no es una cosa es otra, o es otra, o es otra, sacan cosas de debajo de la manga de repente como pasó esa vez", agregó.

Las dos empresas abrieron negociaciones en 2005 para construir la planta, pero Petrobras inició las obras tres años después sin participación venezolana por falta de un entendimiento con PDVSA sobre su aporte.

Según el acuerdo inicial, la planta valorada en 12.000 millones de dólares, sería construida con 60% de aporte de Petrobras y 40% de PDVSA.

Chávez también se quejó que al predecesor de Rousseff, el ahora ex presidente Luiz Inacio Lula da Silva, "le dijeron no sé cuántas veces que estaba todo listo y luego no, que falta esto, que falta lo otro".

"Tengo y lamento tener que decirlo, pero es la verdad... yo estoy convencido que hay sectores en Petrobras y actores dentro de allí que no quieren el acuerdo", insistió. "Y no me refiero al gobierno de Brasil".

"Yo ratifico nuestra más grande voluntad de llegar a ese acuerdo, creo que es de mutuo interés para Venezuela y para Brasil", destacó.

Chávez ha dicho que la refinería Abreu e Lima servirá para fortalecer la integración energética entre los dos países en los campos de gas y petroquímica.

La refinería tendrá capacidad para procesar 230.000 barriles de petróleo por día, que será asumida a partes iguales por Petrobras y PDVSA, y tendrá como principal producto de diesel con bajo contenido de azufre.

Sobre los vínculos comerciales con Brasil, Chávez indicó que "marchan de manera maravillosa", pero "esa refinería de allá, de Pernambuco, es como la excepción, es como la oveja negra".

"Ojalá podamos hacerlo. Si no se puede, no se pudo... hay cosas más importantes que trabajar" en conjunto con los brasileños, enfatizó.