Los cancilleres de Colombia, María Angela Holguín, y de Ecuador, Ricardo Patiño, se reunieron el jueves en la localidad fronteriza colombiana de Ipiales para impulsar proyectos de desarrollo en esa zona, los cuales están de demoradas, según dijeron.

Ipiales se encuentra en el departamento de Nariño, a unos 577 kilómetros al suroeste de Bogotá.

Holguín, en declaraciones divulgadas por el Ministerio del Exterior colombiano en un correo electrónico, expresó su esperanza de alcanzar "resultados concretos" sobre acuerdos logrados en una primera reunión celebrada también en Ipiales en agosto del 2010.

Lo que buscan los dos países, que reanudaron oficialmente sus relaciones diplomáticas en noviembre del año pasado, es "darle a este frontera una visión distinta, una imagen distinta y que los habitantes de frontera pueden sentirse orgullosos de vivir en ella", añadió la ministra al inicio del encuentro.

A su turno, el canciller ecuatoriano reconoció que las dos naciones están atrasadas en concretar proyectos que ya habían pactado en el 2010 como la ampliación del puente internacional de Rumichaca, construido en los años 70 y que une las localidades de Ipiales con la ecuatoriana de Tulcán en una construcción de unos 14 metros de ancho y 53 de largo.

"No solamente se trata de tener buenos intenciones, de querer ser buenos vecinos, sino de hacerlo y hacerlo bien y hacerlo rápido", dijo Patiño. "Ya sabemos que hay cosas atrasadas", agregó.

"Este puentecito (de Rumichaca)...hace más de un año que tomamos la decisión (de ampliarlo) y recién se van a comenzar a hacer los estudios" del proyecto, agregó el ministro. "Es una autocrítica que tenemos que hacernos todos".

Ninguno de los dos cancilleres explicó las razones del atraso.

Otro de los temas de la agenda de la reunión de un día en Ipiales es la aprobación de planes para atender a refugiados colombianos en Ecuador, calculados por Quito en unas 50.000 personas.

Se espera un pronunciamiento de ambos ministros al final de la jornada.

Los dos países rompieron relaciones en marzo del 2008, tras un ataque militar colombiano a un campamento de las guerrillas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en territorio de Ecuador, en una zona cercana a la frontera. Tras meses de gestiones diplomáticas con intervención de la OEA, entre otros, las dos naciones reanudaron sus lazos el año pasado.