El Banco Central de Brasil redujo su proyección de crecimiento económico para este año a 3,5% desde 4%, en medio de un deterioro de la situación financiera mundial, según un informe divulgado el jueves.

El informe trimestral de inflación del Banco Central indicó que la baja en la expansión del producto interno bruto (PIB) para 2011 "refleja acciones de política ejecutadas desde el final del año pasado y, principalmente, el deterioro del escenario internacional, que ha llevado a reducciones generalizadas en las proyecciones de crecimiento para los principales bloques económicos".

Según el documento, el instituto emisor podría hacer nuevas reducciones en la tasa básica de intereses para mitigar los efectos de un ambiente global restrictivo y estimular a la economía para que no frene aún más su crecimiento.

El Comité de Política Monetaria del Banco Central redujo en agosto la tasa referencial de intereses Selic a 12% desde 12,5%. El comité se reunirá de nuevo en octubre, cuando podría hacer un nuevo corte en la tasa.

El informe trimestral de junio había proyectado un crecimiento del PIB de 4%, mientras que el FMI anticipó que la economía brasileña crecería 3,8% este año.

Brasil ya había hecho un corte de 30.000 millones de dólares en el presupuesto de 2011 para desacelerar la economía, que en 2010 había crecido 7,5%, un nivel considerado no sustentable y que podría provocar presiones inflacionarias.

Para el Banco Central, la tasa de inflación cerrará el año en 6,4%, cerca del límite más alto de la meta fijada para 2011 de 4,5% con un margen de variación de dos puntos porcentuales.

No obstante, los precios al consumidor crecieron 7,23% en los 12 meses acumulados hasta agosto, lejos del tope de la meta oficial.

El documento destacó que la crisis global incidirá en una moderación de la actividad económica del país sudamericano, aunque la fuerte demanda interna favorecerá su continuo crecimiento y generación de puestos de trabajo.