El ministro de Defensa, Celso Amorim, defendió el jueves una reducción gradual de la fuerza de paz brasileña en Haití, formada por 2.200 soldados, que encabezan la misión internacional de estabilización de la ONU.

Amorim dijo a la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado que Brasil tenía 1.300 soldados en las fuerzas de paz antes del terremoto de enero de 2010, y que aumentó ese contingente para ayudar en las tareas de seguridad y reconstrucción después del sismo.

Indicó que existe la percepción en el gobierno brasileño de que es necesario reducir el número de fuerzas al nivel existente antes del devastador sismo, que habría causado hasta 200.000 muertos.

La disminución de la presencia brasileña en el empobrecido país caribeño podría comenzar en marzo de 2012 con la salida de los primeros 250 soldados.

"Es muy importante que la retirada no sea percibida como una desvinculación de Brasil. Todos coinciden en que una reducción gradual es necesaria, no podemos eternizarnos ni salir de forma irresponsable", declaró Amorim sobre la salida de las fuerzas de su país.

El ministro afirmó que el retiro de tropas incluye a soldados de todos los 20 países que integran la misión de estabilización de la ONU en Haití.

Según la ONU, actualmente hay unos 12.000 soldados extranjeros en las fuerzas de paz en Haití.